De Frente

por Amín Losada

Opinión

Quiero iniciar esta columna agradeciendo a La Última, un portal de noticias que con imparcialidad informa y, sobre todo, abre sus espacios a la opinión de los distintos espectros políticos y sociales de nuestra capital y de nuestro departamento. En tiempos de polarización, la pluralidad también es un servicio público.

Soy Amín Losada, un neivano de pura cepa. Criado con tamal y chocolate los sábados por la noche, de misa, creyente en Dios como el que pone y quita, no solo en nuestras vidas, sino también en nuestros corazones. Esa fe ha sido guía, límite y fortaleza.

Soy líder. Sí, líder social, con una profunda vocación de servicio. Desde los 13 años trabajé para forjar mi vida con disciplina. Mi mamá me enseñó que el estudio es la herramienta más poderosa para construir una mejor sociedad. Y aunque las limitaciones económicas estuvieron presentes, siempre tuve la fortuna de crecer en un entorno de valores, resiliencia y superación.
Fui concejal de Neiva en dos ocasiones. Dí muchas batallas por mejores condiciones para la capital del Huila y siempre fijé posición en favor de la gente. De la gente que, como yo, lucha cada día por superar obstáculos, por trascender dentro de su propia historia y aportar a su comunidad.

El barrio siempre ha sido mi amigo. Creo en las causas sociales y también creo que este gobierno no cumplió, nos arrebató la tan anhelada paz. Creo firmemente que estatizar no es el camino. Creo que apoyar al emprendedor y al empresario es lo que genera la riqueza de un país. Son ellos quienes crean empleo formal, quienes arriesgan para mejorar no solo sus condiciones, sino también las de sus colaboradores.
Creo en un Estado que regule, pero que no asfixie.

En un Estado que sirva para construir entornos que promuevan la calidad de vida y la competitividad.
Y creo profundamente en el Huila. En su campo productivo, que alimenta a Colombia; en sus caficultores, arroceros, ganaderos y piscicultores; en su potencial turístico, cultural y ambiental; en su ubicación estratégica como nodo de conexión entre regiones; en su gente trabajadora, que no pide favores sino oportunidades. El Huila no es pobre, ha sido mal representado y, muchas veces, silenciado.

Creo en la institucionalidad como ordenadora de la sociedad, en la seguridad como condición para el desarrollo y en una política que se haga con criterio, carácter y responsabilidad. Creo que podemos hacerlo mejor y creo que podemos hacerlo de frente con la gente.

Por eso hoy invito a los huilenses a seguirme y a acompañarme en este camino al Congreso de la República. Porque el Huila necesita una voz que no se calle, que defienda con argumentos, que represente con firmeza y con criterio lo que somos como región. Alguien que no negocie la dignidad del Huila, que no se esconda y que ponga siempre a la gente en el centro de sus decisiones.

Ese es mi compromiso. Representar al Huila sin miedo, sin silencio y con la convicción profunda de que juntos podemos construir un mejor mañana para nuestros hijos.

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