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“Mi hijo llegó a la casa y me dijo ‘mamá, me siento mal’…”, narró indignada Floralba Ramos, madre del estudiante de 15 años de la Institución Educativa Las Mercedes, en Nátaga, quien hoy se recupera luego de resultar lesionado durante una práctica de boxeo dentro del colegio.
Esa tarde, asegura, nadie del plantel la llamó. No hubo aviso previo. Fue su hijo quien le contó lo que había pasado apenas cruzó la puerta. “Yo le pregunté qué le pasaba y me dijo que en el colegio estaba peleando y que un niño lo noqueó y que cayó al suelo y se golpeó, que se desmayó. Me decía que estaba muy mareado y con ganas de vomitar. Entonces yo cogí a mi niño y de una vez al hospital”.
En el hospital de Nátaga confirmaron que el menor había perdido el conocimiento. Por esa razón lo remitieron a Neiva para exámenes más complejos. Allí, una tomografía determinó fractura lineal no desplazada del hueso occipital derecho y hemorragia subaracnoidea cerebelosa bilateral de mayor predominio derecho, clasificada como Fisher I.
“El doctor me dijo que se le había fisurado el cráneo. Ya le dieron de alta, pero imagínese, una fisura en el cráneo”, expresó la madre.
Según lo que el adolescente le contó, en el colegio se realizaban enfrentamientos entre estudiantes usando guantes de boxeo en el polideportivo. “Otro niño le propinó el golpe. Estaban boxeando, el niño le dio el golpe, lo noqueó y lo tiró al suelo”, señaló.
Ramos sostiene que estas prácticas no eran nuevas. “Él dice que el profesor de educación física les presta los guantes, que pasa por el colegio diciendo por los salones ‘quién va a pelear mañana’. Mi hijo dice que hace un año están en eso”. También aseguró que nunca firmó autorización para que su hijo participara. “No nos han pedido autorización a los padres ni tienen los implementos tampoco para eso”.
Otro punto que cuestiona es que el joven regresara solo a casa después del golpe. “A mi hijo ni me lo auxiliaron, me lo mandaron solo para la casa. Imagínese el peligro con ese golpe, que él quedó inconsciente”.
Tras conocerse el caso, la Secretaría de Educación del Huila informó que abrió actuaciones administrativas para establecer cómo ocurrió el hecho y si se cumplieron los protocolos para actividades físicas dentro de la institución. En un comunicado, la entidad manifestó su solidaridad con el estudiante y su familia y reiteró que “la protección integral de niños, niñas y adolescentes es un deber superior del Estado, la sociedad y la familia”.
Mientras se adelanta la investigación, el adolescente permanece en recuperación y su familia espera que se determinen responsabilidades.
