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Cristian Camilo tiene seis meses y se encuentra hospitalizado en Bogotá mientras le practican valoraciones médicas previas al trasplante de médula ósea que requiere tras ser diagnosticado con inmunodeficiencia combinada severa, conocida como la “enfermedad burbuja”. Su madre, María Fernanda Quimbaya Gaitán, lo acompaña desde que inició un recorrido que comenzó en Neiva, siguió en Bucaramanga y ahora continúa en la capital del país, en busca de la atención especializada que necesita. “Desde que nos dijeron el diagnóstico nuestra vida cambió por completo y todo ha sido hospitales, exámenes y traslados”, señaló.
El menor fue trasladado inicialmente por vía terrestre hasta Bucaramanga, donde recibió manejo médico en la Clínica Foscal. Allí permaneció hospitalizado mientras se gestionaba su remisión a un centro de mayor complejidad. Posteriormente fue autorizado su traslado aéreo hacia Bogotá, luego de los trámites adelantados ante la Nueva EPS, entidad a la que está afiliado. “Cada traslado ha sido difícil porque él necesita muchos cuidados y cualquier infección puede ser peligrosa. Es un bebé recién nacido y la enfermedad genera que no tenga defensas, cualquier mal le afecta gravemente”, explicó la madre.
La enfermedad que padece afecta de manera directa su sistema inmunológico y lo obliga a permanecer bajo medidas estrictas de cuidado para evitar infecciones. El trasplante de médula ósea es el procedimiento indicado para tratar esta condición, pero antes deben realizarse exámenes, estudios de compatibilidad y una preparación médica que puede tomar varios días.
La madre del menor explicó que el proceso ha implicado permanecer entre hospitales, traslados y trámites médicos desde el momento en que se confirmó el diagnóstico, uno en un millón. También señaló que en su familia han fallecido varios bebés por la misma enfermedad cuando tenían pocos meses de vida, lo que incrementa la preocupación mientras esperan que el procedimiento pueda concretarse. “Yo ya he visto esta historia en mi familia y por eso cada día cuenta”, afirmó.
Por ahora, Cristian Camilo permanece bajo observación médica en Bogotá mientras avanzan las valoraciones clínicas que definirán cuándo podrá realizarse el trasplante. “Lo único que quiero es que mi hijo tenga la oportunidad de vivir”, dijo María Fernanda, quien continúa a su lado atenta a cada examen y a las decisiones médicas que determinarán los siguientes pasos en el tratamiento.
La.condición clínica del bebé de María Fernández, tiene un antecedente familiar bastante doloroso: cuatro niños de su familia han fallecido por esta misma condición genética. “Muchos bebés han muerto en mi familia con esta inmunodeficiencia. Antes los médicos no encontraban explicación por qué ocurría, hace mas de 10 años, con el hijo de mi prima, la.ciencia descubrió este gen en la línea materna”, relató acongojada.
