inicioRegionalPreocupación en la industria lechera del Huila: EEUU podrá exportar leche en...

Preocupación en la industria lechera del Huila: EEUU podrá exportar leche en polvo sin límites

Regional

En el Huila, la producción de leche comienza 2026 bajo un escenario de mayor presión para los ganaderos. El fin de los cupos de importación de leche en polvo desde Estados Unidos, contemplado en el Tratado de Libre Comercio, deja al sector expuesto a una competencia directa con producto extranjero que ingresa al país sin restricciones. Para el departamento, donde la lechería es una actividad clave del campo, el cambio plantea retos inmediatos en precios, comercialización y sostenibilidad.

Según explicó Luceny Muñoz, directora ejecutiva del Comité de Ganaderos del Huila, hasta finales de 2025 los contingentes funcionaron como un mecanismo que regulaba el ingreso de leche en polvo y obligaba a la industria a mantener la compra de producción nacional. Ese esquema permitió durante años un cierto equilibrio en el mercado. Sin embargo, a partir de este año, la importación desde Estados Unidos quedó totalmente liberada, sin cupos ni aranceles.

En el último año de vigencia del contingente, el cupo autorizado fue cercano a las 19 mil toneladas de leche en polvo, de las cuales una alta proporción ya había sido utilizada antes de terminar octubre. Con la desaparición de ese límite, la industria puede recurrir de manera más amplia al producto importado, una situación que genera incertidumbre entre los productores del departamento.

El impacto se siente con mayor fuerza en regiones como el Huila, donde producir leche sigue siendo una actividad de altos costos. La alimentación del ganado, el uso de suplementos, la mano de obra y el aumento del salario mínimo pesan de manera significativa en la estructura productiva. A esto se suma la dificultad de competir en precios con leche en polvo importada que llega en grandes volúmenes y con ventajas logísticas.

El departamento produce en promedio cerca de 370 mil litros de leche al día. Al inicio de 2026, el precio pagado al productor se ubica alrededor de los 2.100 pesos por litro, un valor que todavía permite cubrir los costos básicos de producción. No obstante, desde el sector ganadero existe preocupación por posibles ajustes en el precio a medida que aumente la oferta importada y se modifique la dinámica de compra de la industria nacional.

Uno de los factores que ha sostenido la comercialización de la leche en el Huila es el peso de la industria artesanal del queso. De acuerdo con datos del gremio, cerca del 60 % de la leche producida en el departamento se destina a este segmento, mientras que el 40 % restante se canaliza hacia la industria formal, a través de plantas pasteurizadoras que elaboran leche UHT y otros derivados. Este esquema ha permitido absorber buena parte de la producción local.

La permanencia de estos mercados depende, en buena medida, del trabajo articulado entre los distintos eslabones de la cadena. Productores, transportadores y transformadores enfrentan el reto de sostener la compra de leche local en un entorno más competitivo. La coordinación entre la industria artesanal y la formal aparece como un elemento clave para evitar una reducción en los volúmenes acopiados.

En este nuevo contexto, el sector ganadero del Huila se ve obligado a avanzar hacia una mayor eficiencia productiva. La reducción de costos por litro, el aumento de volúmenes y el mejoramiento en genética, sanidad y manejo alimenticio se convierten en aspectos centrales para la sostenibilidad de las fincas. Los gastos fijos se mantienen, por lo que producir más con los mismos recursos resulta determinante.

Además de la lechería, la ganadería del departamento encuentra un complemento en la producción de crías y en los sistemas de doble propósito. Estas actividades pueden contribuir a equilibrar los ingresos de los productores frente a eventuales variaciones en el mercado de la leche.

El fin de los contingentes es un hecho irreversible. La leche en polvo importada seguirá ingresando al país y el mercado regional no será ajeno a esa dinámica. En el Huila, el desafío pasa por sostener la comercialización de la producción local, fortalecer los mercados existentes y adaptarse a una etapa en la que la protección dejó de ser un factor para la lechería del departamento.

Lo más leido