Regional
A pocos días del inicio oficial del calendario escolar de 2026, el sistema educativo público del Huila aún registra un número significativo de estudiantes por fuera de las aulas. De acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Educación departamental, 9.809 niños, niñas y adolescentes no se han matriculado en las instituciones educativas de los 35 municipios no certificados del departamento.
La proyección de cobertura para este año es de 120.257 cupos, mientras que, con corte al 19 de enero, el sistema reporta 110.448 estudiantes matriculados. La diferencia evidencia un rezago que persiste pese a que el proceso de matrículas está abierto desde finales de 2025 y que el inicio de clases está programado para la última semana de enero.
El dato contrasta con el cierre del año anterior, cuando el departamento finalizó la vigencia 2025 con 115.724 estudiantes matriculados, cifra inferior a la meta fijada para este año. El aumento en la proyección para 2026 implica un mayor desafío para las autoridades educativas, especialmente en zonas rurales y municipios intermedios.
Ante este panorama, la Gobernación del Huila anunció la realización de una brigada especial de matrículas que se llevará a cabo entre el viernes 23 y el lunes 26 de enero, fechas que coinciden con el inicio del calendario escolar. La actividad se desarrollará en los parques principales de los municipios, entre las 8:00 a. m. y las 4:00 p. m., con el objetivo de facilitar el acceso al proceso de inscripción.
La estrategia busca acercar la oferta educativa a las familias que, por distintas razones, no han formalizado la matrícula de sus hijos, así como actualizar los registros en el Sistema Integrado de Matrícula (Simat), herramienta clave para la planeación del sector educativo.
Según la Secretaría de Educación del Huila, el rezago en las matrículas impacta directamente la organización del servicio educativo, ya que de estos registros dependen decisiones relacionadas con la asignación de docentes, la infraestructura escolar y la continuidad del servicio en las sedes educativas.
La cobertura del departamento incluye 1.444 sedes educativas distribuidas en los municipios no certificados en educación, es decir, aquellos cuya administración educativa depende directamente del nivel departamental. En estas zonas se concentra gran parte de la población rural y dispersa, donde históricamente se presentan mayores dificultades para garantizar la permanencia escolar.
Además de niños y adolescentes en edad escolar, la jornada de matrículas también está dirigida a jóvenes y adultos que no han culminado su educación básica o media, así como a población comunitaria interesada en retomar sus estudios.
El número de estudiantes matriculados no solo define el acceso al derecho a la educación, sino que también condiciona la planificación del sistema educativo para toda la vigencia. Un subregistro en matrículas puede derivar en ajustes posteriores en la planta docente, redistribución de recursos y reconfiguración de sedes, especialmente en contextos rurales.
Por esta razón, el cumplimiento de la meta de cobertura antes del inicio de clases es un punto crítico para las autoridades educativas, que enfrentan el reto de cerrar la brecha de casi 10.000 estudiantes en un corto plazo.
De manera paralela al proceso de matrícula, la jornada también contempla la recolección de útiles escolares, uniformes y calzado, nuevos o en buen estado, destinados a estudiantes de bajos recursos. Aunque esta iniciativa no incide directamente en las cifras de matrícula, sí apunta a reducir barreras económicas que, en algunos casos, dificultan el acceso y la permanencia en el sistema educativo.
