Regional
En una sala de monitoreo ubicada en la Terminal de Transportes de Pitalito, operadores siguen en pantallas múltiples reportes que llegan desde distintos barrios y veredas. Los avisos no provienen únicamente de llamadas telefónicas, también surgen de una red de mensajería instantánea en la que participan miles de habitantes que alertan sobre movimientos inusuales en sus sectores.
Ese esquema hace parte del programa Vecino Vigilante, promovido por la administración municipal de Yider Luna Joven con el apoyo de la Secretaría de Gobierno que lidera Francisco Javier Cardozo. A través de más de cien grupos de WhatsApp, la comunidad reporta situaciones que son verificadas en tiempo real mediante el sistema de cámaras distribuidas en distintos puntos del municipio.
Uno de los casos recientes se originó con el aviso sobre una motocicleta sin placa y con ocupantes encapuchados. La alerta fue compartida de inmediato en los grupos del programa, lo que permitió ubicar el recorrido del vehículo en las cámaras y activar la reacción de la Policía para la verificación en terreno.
Actualmente, el modelo vincula a más de 7.000 ciudadanos organizados en esta red de comunicación, apoyada por más de 450 cámaras de vigilancia y alrededor de 300 dispositivos GPS que fortalecen el seguimiento a situaciones reportadas. Desde la central se coordina la información que luego es trasladada a la Policía Nacional de Colombia y a unidades del Ejército cuando se requiere apoyo.
La dinámica busca que los reportes ciudadanos se conviertan en insumos para una reacción más rápida de las autoridades, apoyada en herramientas tecnológicas que permiten confirmar datos y ubicar puntos específicos del municipio donde se presentan las alertas.
Este modelo de articulación entre comunidad, monitoreo y fuerza pública ha ido tomando forma como parte de la estrategia local de seguridad y convivencia, en la que la participación ciudadana cumple un papel central en la detección temprana de situaciones que pueden representar riesgos para los habitantes.
