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51 muertos después, el tigre sigue pidiendo garrote

Por: Andrés Calderón

El tigre volvió a rugir en su alocución dominical, aunque lo hizo para mentir. Presume un decreto de garantías a la protesta social como un rasgo suyo de lealtad cívica y generosidad, un decreto que llamó “garantías contra la protesta y lucha contra el terrorismo”, y que dijo no tener el gobierno anterior. Pero lo que oculta el presidente es que este decreto ya existía y se llama “Estatuto de Reacción, Uso y Verificación de la Fuerza Legítima del Estado y Protección del Derecho a la Protesta Pacífica Ciudadana”, decreto 003 del 5 de enero del 2021, expedido por el gobierno Duque en cumplimiento de la sentencia STC7641-2020 de la Corte Suprema de Justicia, del 22 de septiembre de 2020, que ordenó adoptar medidas para garantizar el derecho a la protesta pacífica.

El “tigre” habla como si la policía nunca actuara frente al vandalismo, como si en el pasado la permisividad hubiese sido la constante de una fuerza pública que para él solo es buena ahora, pero son los mismos de ayer. Es más, se atrevió a reintegrar a varios con serios cuestionamientos en su servicio. El “tigre” cree que con el hecho de salir a amenazar va a evitar el vandalismo que, sí, siempre se ha presentado de una u otra forma, porque los “vándalos” a veces son delincuentes que se camuflan para generar caos, cuyo objetivo es deslegitimar las marchas. Algunos dicen que son guerrilleros o agentes del estado, para el gobierno de turno y por supuesto la policía, los culpables siempre terminan siendo los jóvenes beligerantes cuya única arma es el grito de libertad; chicos y chicas que emergen de escenarios que son producto de las frustraciones de una sociedad que los excluye, que los juzga pero no les entrega oportunidades.

Pero a un animal no se le puede pedir que razone, eso es como pedir peras al manzano; su único lenguaje es el zarpazo. El animal felino, por naturaleza, es violento y posesivo frente a otros animales; es orgulloso y elegante; tiene garras, aunque en vez de ello, el que es presidente tiene una pistola al cinto. Eso sí, no sabemos si la sabe usar —esperemos que no—; podría, en medio de una torpeza, hacerse daño.

Por supuesto que la reforma al antiguo Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) de la Policía Nacional de Colombia, que Petro llamó Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) y cuyo cambio de enfoque fue para priorizar el diálogo, la mediación y los derechos humanos, no iba a gustar a un felino, pues teniendo el poder o dedo en el gatillo prefiere aullar antes que escuchar; esa es su naturaleza, jamás el diálogo. Apenas faltaban tres días para el miércoles y él, el “tigre”, ya estaba sacando las garras, un acto de incesante ataque con motivo de desprestigio de las fuerzas políticas opositoras que quiere mostrar al país como el enemigo y causante de todos los males.  

Pero como las cifras no mienten y así el tigre maquille su discurso, los colombianos sabemos que desde el año 1999, la violencia policial en las protestas suma 51 muertos entre el ESMAD y la hoy llamada UNDMO. Al momento de escribir esta columna, tan solo a horas de la movilización de hoy, miércoles 14 de octubre, el nuevo decreto no se conoce y lo que sí se tiene claro, gracias al seguimiento de algunas organizaciones de la sociedad civil que han hecho seguimiento al proceso y al borrador, es que el diálogo pierde su papel protagónico como principal herramienta para evitar la confrontación. Parece que hoy, el nuevo borrador de decreto pone contra las cuerdas a la concertación para devolver el protagonismo a la fuerza bruta. Quiera Dios que no sea de esa manera.

Señor presidente Tigre, desde que el diálogo se constituyó como principio rector del seguimiento a las protestas, las intervenciones violentas de esta fuerza pública bajaron en cerca de un 50% con Duque y Petro, un muy buen dato a tener en cuenta, así como el hecho de que los autoritarismos no terminan en nada bueno, ni para la sociedad subyugada, ni para su verdugo.

Los colombianos tienen derecho a protestar hoy en contra de su gobierno y cualquier gobierno, así como en su momento ustedes lo hicieron en contra del gobierno Petro, cuando se les llamó oposición, no delincuentes.

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