SALUD
El Ministerio de Salud puso en marcha una nueva disposición que amplía el número de pruebas obligatorias que deben practicarse a los recién nacidos en Colombia, como parte del programa nacional de tamizaje neonatal. La medida busca fortalecer la detección temprana de enfermedades congénitas que no siempre presentan síntomas en los primeros días de vida.
Con la nueva resolución, el país pasa de realizar una prueba metabólica obligatoria a un paquete más amplio que incluye siete exámenes. Estas pruebas permitirán identificar de manera oportuna varios trastornos que, sin diagnóstico temprano, pueden derivar en complicaciones médicas a lo largo del desarrollo del menor.
Las pruebas se realizan mediante una muestra de sangre tomada del talón del bebé, procedimiento que debe efectuarse generalmente entre las 48 y 72 horas posteriores al nacimiento. A partir de esta muestra, los laboratorios autorizados podrán analizar la presencia de distintas alteraciones metabólicas, hormonales y genéticas.
Entre las condiciones que ahora serán incluidas en el tamizaje se encuentran la fenilcetonuria, la galactosemia, la fibrosis quística, la hiperplasia suprarrenal congénita, el déficit de biotinidasa y los defectos de la hemoglobina, además del hipotiroidismo congénito, que ya hacía parte del esquema obligatorio.
La norma también establece responsabilidades para las entidades del sistema de salud. Las EPS deberán garantizar la toma de la muestra, el procesamiento oportuno, la entrega de resultados y, en caso de hallazgos positivos, la remisión a los servicios especializados para confirmar el diagnóstico e iniciar tratamiento.
De acuerdo con lo dispuesto, el proceso deberá incluir mecanismos de seguimiento para los recién nacidos que requieran repetición de la prueba o evaluación adicional, con el fin de reducir el riesgo de diagnósticos tardíos.
El Ministerio señaló que la implementación será gradual y que la meta para este año es ampliar la cobertura del tamizaje neonatal a la mayoría de los nacimientos registrados en el país. Para ello, se prevé el fortalecimiento de la red de laboratorios y la coordinación con hospitales, clínicas y centros de atención materno-infantil.
Con esta ampliación, el sistema de salud incorpora nuevos procedimientos obligatorios en la atención del recién nacido, lo que implica ajustes operativos para las instituciones prestadoras y un mayor control por parte de las autoridades sanitarias sobre el cumplimiento de los protocolos establecidos.
