Económicas
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Neiva registró en enero una variación mensual del 1,09 %, reflejando un inicio de año con mayores presiones sobre el presupuesto de los hogares, principalmente por incrementos en alimentos consumidos fuera del hogar, frutas frescas y transporte urbano.
De acuerdo con los resultados revelados por el Dane, uno de los mayores aportes al aumento del costo de vida provino de las comidas en establecimientos de servicio a la mesa y autoservicio, que explicaron 0,26 puntos porcentuales de la variación total. Este comportamiento está asociado a los ajustes que suelen realizarse al comienzo del año en restaurantes, cafeterías y otros servicios de alimentación.
Las frutas frescas también tuvieron una incidencia importante, al aportar 0,09 puntos porcentuales al resultado mensual. Este comportamiento se relaciona con cambios en la oferta de productos agrícolas, factores climáticos y dinámicas propias de los mercados mayoristas, que terminan reflejándose en los precios que pagan los consumidores.
Otro de los rubros con impacto fue el transporte urbano, que contribuyó con 0,09 puntos porcentuales. Los ajustes en tarifas y costos operativos del servicio influyeron en este resultado, afectando de manera directa a los hogares que dependen del transporte público para sus actividades diarias, como trabajo, estudio y diligencias.
En contraste, algunas subclases ayudaron a contener parcialmente el incremento del IPC en la ciudad. Los precios de los huevos registraron una contribución negativa de -0,03 puntos porcentuales, lo que refleja una reducción en este producto básico de la canasta familiar. También se observaron menores precios en prendas de vestir para hombre, que restaron -0,02 puntos porcentuales, así como en el transporte de pasajeros y equipaje en avión, con una incidencia de -0,01 puntos porcentuales.
El comportamiento del IPC en enero muestra que el inicio del año suele venir acompañado de ajustes concentrados en servicios y algunos alimentos, lo que genera un impacto inmediato en el gasto mensual de los hogares. En Neiva, estos cambios se sienten con mayor fuerza en rubros cotidianos, como comer fuera de casa, comprar frutas y movilizarse dentro de la ciudad.
En términos sencillos, esto significa que para muchas familias neivanas, con el mismo ingreso de diciembre, en enero fue necesario destinar un poco más de dinero para cubrir gastos básicos como alimentación y transporte. Cuando el IPC sube, el dinero alcanza para menos, ya que los precios de varios productos y servicios aumentan al mismo tiempo.
Por eso, el indicador no solo refleja cifras económicas, sino situaciones concretas del día a día: pagar más por un almuerzo, gastar más en el pasaje o notar que ciertos alimentos están más caros en la plaza o el supermercado. Estos movimientos ayudan a explicar por qué el costo de vida se percibe más alto, incluso cuando algunos productos bajan de precio.
A nivel nacional, el IPC también mostró un arranque de año con presiones inflacionarias, con una variación mensual del 1,18 % y una inflación anual que se ubicó en 5,35 %, de acuerdo con el Dane. El comportamiento estuvo impulsado principalmente por servicios, transporte y alimentos, lo que indica que las dinámicas observadas en Neiva hacen parte de una tendencia más amplia en el país, que sigue influyendo en el costo de vida de los hogares colombianos.
