Por: Manuel Córdoba
Opinión
Por iniciativa del gobernador Rodrigo Villalba, quien en cumplimiento de un compromiso con el electorado huilense, pero además, en ejecución de una acción afirmativa de la política pública comunal, se presentó a la asamblea departamental del Huila un proyecto de ordenanza para la creación del IDACOHUILA, corporación pública que aprobó por unanimidad la ordenanza 004 de 2024, con la cual nace a la vida institucional el Instituto Departamental de Acción Comunal del Huila, IDACOHUILA, entidad que, un día como hoy, hace dos años, inició su andar administrativo, correspondiéndome el gran honor, por decisión del gobernador, de ser el primer gerente de la entidad.
IDACOHUILA nació con claros propósitos misionales: ejecutar la política pública de acción comunal del departamento, contenida en la ordenanza 030 de 2019; realizar inspección, vigilancia y control a los organismos de acción comunal de primer y segundo grado existentes en nuestro territorio (conforme a los mandatos de la ley 2166 de 2021 y su decreto reglamentario 1501 de 2023); y fomentar la participación ciudadana mediante la ejecución de proyectos con los comunales del Huila.
Con IDACOHUILA, el gobernador dispuso de una entidad entera y exclusivamente dedicada a los comunales del departamento. Esto ha mejorado la calidad en la atención a este trascendental grupo de interés, optimizando los tiempos de respuesta a sus solicitudes y garantizando un contacto directo con los líderes y dirigencia. De esta manera, aseguramos presencia institucional permanente dentro y fuera del territorio, fortaleciendo el corazón de la acción comunal del Huila.
Este reciente e importante instituto es un establecimiento público del orden departamental y del nivel descentralizado, con autonomía administrativa, financiera y presupuestal para el cumplimiento de su misionalidad. Es la única entidad de esta naturaleza que ha sido creada en este periodo constitucional por iniciativa del mandatario regional. Hoy, ejercemos inspección, vigilancia y control sobre cerca de 2000 Juntas de Acción Comunal en 34 de los 37 municipios del departamento, con excepción de Neiva, Pitalito y La Plata, los cuales han descentralizado esta competencia.
En materia de participación comunal y comunitaria, por directriz expresa del gobernador, adelantamos cerca de 150 convenios solidarios con organismos de acción comunal de primer, segundo y tercer grado en 27 municipios, los cuales se encuentran en diferentes fases de ejecución. Asimismo, trabajamos desde diferentes secretarías, en coordinación con el IDACOHUILA, en la estructuración de nuevos convenios interadministrativos que permitirán multiplicar estas oportunidades a las juntas del departamento.
Estos convenios están transformando el territorio: permiten mejorar la infraestructura en escuelas rurales y urbanas, restaurantes escolares, baterías sanitarias, pavimentación de vías urbanas y mantenimientos rutinarios en vías secundarias. A la par, estructuramos proyectos de placa huella, cinta huella, y el mejoramiento de escenarios deportivos y centros de salud, entre otros. El mayor valor agregado es que es la propia comunidad es quien, bajo nuestra supervisión, gestiona y ejecuta los recursos. Esto les otorga mayor autonomía, fortalece el trabajo en equipo, refuerza la autoconfianza en sus capacidades y, en últimas, consolida la cohesión del tejido social.
Quedan retos importantes para la entidad, como la optimización de los tiempos en la ejecución de los convenios, el fortalecimiento de las capacidades de los nuevos directivos que iniciarán sus períodos a partir del 1 de julio del año en curso, y la creación de nuevos espacios de participación que sigan haciendo de los comunales los protagonistas centrales del desarrollo de nuestra región.
Dos años aún es poco tiempo para completar a cabalidad un propósito tan ambicioso como lo es hacer de la acción comunal del Huila, el referente y ejemplo a nivel nacional. Sin embargo, avanzamos por la senda correcta; contamos con la voluntad decidida del gobernador de los Huilenses, y con un equipo que entiende la relevancia social de su labor, siempre unidos en el loable propósito de construir un Huila Grande.
