Regional
Tres menores de edad murieron en la zona rural de Isnos en menos de 10 días. Tenían entre 12 y 17 años. Y mientras las familias todavía intentaban entender qué había pasado, otros dos casos fueron advertidos a tiempo y los jóvenes pudieron ser rescatados. Lo que encendió las alarmas fue lo que empezaron a contar quienes estuvieron cerca de esos últimos casos: al parecer, detrás de lo ocurrido habría una aplicación móvil, aun sin identificar, en la que varios menores estarían siguiendo una serie de retos que terminó poniendo en riesgo sus vidas.
Las víctimas fueron ,Iker Yassert Muñoz Díaz, de 12 años, y Hamilton Arbey Pinta y Breiner Stiver Manquillo Burbano de 16 años. Dos estudiaban en la Institución Educativa Salén, en el área rural de Isnos, y el tercero pertenecía a otra institución. Los cinco casos ocurrieron en un periodo menor a dos semanas.

El alcalde de Isnos, José Alfredo Muñoz, confirmó que la administración municipal está tratando de establecer qué hay detrás de los hechos. El martes se reunió con representantes de la comunidad educativa, la Iglesia, presidentes de juntas y funcionarios municipales para revisar lo ocurrido y definir acciones de acompañamiento.
“Seguramente unos chicos, no todos, están utilizando unas aplicaciones en el celular donde lleva como a hacer perder la conciencia del amor a la vida y tomar la fatal decisión”, explicó el alcalde. Según señaló, esa posibilidad surgió a partir de la información obtenida durante el seguimiento a los casos y de lo que pudieron conocer de uno de los menores que fue atendido a tiempo.

El concejal de Isnos, Cristián Muñoz, también advirtió sobre la posible existencia de unos retos que estarían siendo seguida por varios jóvenes. “Según entiendo, es como una secuencia que están siguiendo los chicos por unas aplicaciones”, dijo. Agregó que llegó a conocer que serían diez los menores que tendrían que realizarla y que uno de ellos pudo ser salvado antes de que ocurriera una nueva muerte.
La situación volvió a complicarse este viernes en la noche. De acuerdo con el concejal, una familiar de uno de los menores fallecidos también intentó quitarse la vida y permanece en estado grave. El nuevo caso aumentó la preocupación de las familias y de las autoridades, que ya venían haciendo seguimiento a lo ocurrido en la zona rural.
Desde la Alcaldía se dispuso el acompañamiento de psicólogos y se sumó al trabajo el sacerdote de la parroquia San José. La tarea, explicó el alcalde, consiste en acompañar a las familias que perdieron a sus hijos, pero también permanecer atentos a otros menores que puedan estar atravesando una situación similar.

José Alfredo Muñoz aseguró que, por lo conocido hasta ahora, los menores fallecidos no eran jóvenes que sus familias identificaran por problemas de comportamiento o bajo rendimiento. “Muchachos buenos, con proyecciones, con visiones grandes”, expresó el mandatario al referirse a ellos.
El alcalde recordó, por ejemplo, que uno de los menores había cumplido recientemente 17 años y había trabajado para comprar una motocicleta. Para sus familiares y personas cercanas, tenía planes y proyectos como cualquier otro joven de su edad.
Los hechos han llevado a que en el municipio se refuerce el seguimiento a los estudiantes de la zona rural. La preocupación no se concentra únicamente en quienes ya fueron identificados en los casos conocidos, sino en la posibilidad de que otros menores estén expuestos a contenidos similares sin que sus familias lo sepan.
Mientras se recoge más información, las autoridades buscan establecer qué está ocurriendo entre los estudiantes y qué alcance tiene la aplicación mencionada por los jóvenes y sus familias. En Isnos, la prioridad ahora es detectar cualquier otro caso a tiempo y evitar que lo ocurrido vuelva a repetirse.