Por: Jorge García Quiroga
Durante el pasado fin de semana, Garzón volvió a demostrar que tiene mucho para ofrecerle al Huila. El Parque Nazareth fue escenario del Festival Gastronómico A la Carta 2026, un encuentro que reunió a más de 70 restaurantes y emprendimientos, alrededor de la buena comida, la música y las tradiciones. Pero más allá de los platos y de la asistencia de visitantes, vale la pena detenernos en lo que representan estos eventos para la economía de nuestros municipios.
Quienes conocen el esfuerzo que significa sostener un restaurante saben que detrás de cada negocio hay mucho más que una buena receta. Hay familias que dependen de sus ingresos, trabajadores que esperan su salario, proveedores que necesitan vender sus productos y emprendedores que todos los días se levantan con la ilusión de salir adelante. Por eso, cuando se generan espacios como A la Carta, se abren oportunidades que van mucho más allá de un fin de semana de celebración.
La experiencia de Neiva permite comprender mejor su alcance. Según cifras de los organizadores, publicadas en agosto por los medios regionales La Última Noticias y Nación Huilense, una edición del festival realizada en la capital huilense reportó más de 206.000 asistentes, un movimiento económico estimado en 6.540 millones de pesos y 734 empleos directos. Aunque estos resultados no corresponden a Garzón, muestran el potencial de la gastronomía para dinamizar el comercio, promover el turismo y generar ingresos. Sería valioso conocer también el balance económico de esta edición, para dimensionar sus resultados y seguir fortaleciendo la iniciativa.
En ese sentido, merece reconocimiento el trabajo de la Administración Municipal de Garzón, encabezada por el alcalde Francisco Enrique Calderón Feriz, así como la gestión de Rafael Sánchez, organizador del festival, y de los empresarios y emprendedores que participaron. La colaboración entre el sector público y el privado permite que estas iniciativas encuentren espacios para desarrollarse. Es importante que ese esfuerzo continúe, porque nuestros comerciantes necesitan oportunidades reales para crecer, darse a conocer y llegar a nuevos mercados.
Garzón cuenta con condiciones especiales para fortalecer su vocación turística y comercial. Su ubicación en el centro del departamento, su tradición cultural, su actividad agropecuaria y, especialmente, la hospitalidad de su gente constituyen ventajas que debemos aprovechar. Un festival gastronómico puede convertirse en la puerta de entrada para que más personas conozcan el municipio, visiten sus establecimientos, recorran sus atractivos y regresen con sus familias.
También debemos mirar estos encuentros desde su dimensión social. Ver a pequeños emprendedores compartiendo escenario con restaurantes de mayor trayectoria, a jóvenes vinculados a las actividades comerciales y a familias disfrutando de los espacios públicos nos recuerda que el desarrollo económico tiene sentido cuando sus beneficios llegan a la comunidad.
Lo ocurrido en Garzón deja una reflexión para todo el Huila. Nuestros municipios tienen talento, productos, tradiciones y personas con enormes ganas de trabajar. Lo que necesitamos es seguir creando condiciones para que esas capacidades encuentren oportunidades.
El Festival A la Carta terminó, pero su mayor aporte puede estar en lo que viene: nuevos clientes, negocios fortalecidos y un municipio que continúe posicionándose como destino gastronómico y turístico. Porque apoyar a nuestros emprendedores es también una manera concreta de construir desarrollo regional.
