Por: Faiver Eduardo Hoyos Pérez
Opinión
Se sienten aromas de diciembre y a su vez, el calentamiento de motores para las elecciones al Congreso de la República en marzo del 2026. En el Huila, la política se mueve entre el pragmatismo y las promesas vacías, entre quienes vienen a buscar votos y quienes realmente defienden nuestros intereses.
El partido Cambio Radical dio el primer campanazo al inscribir oficialmente su lista a la Cámara, en cabeza de Julio César Triana, que busca su tercer periodo consecutivo respaldado por 69 proyectos de ley presentados, de los cuales 16 son hoy leyes de la República, Edgar Muñoz, exalcalde de Pitalito, trae más de 24 mil votos de respaldo local, Amín Losada, capitaliza su fuerza en Neiva y Silvia Castañeda, representa la cuota femenina y el relevo generacional. Un equipo que mezcla experiencia y renovación, con el gran reto de conservar las dos curules que hoy ostentan.
Por su parte, el Pacto Histórico definió su lista tras una reñida consulta donde la actual Concejal de Neiva, Lourdes Paola Mateus Serrano, se alzó con la victoria superando por una estrecha diferencia a Yina Marcela Suárez Campos quien públicamente solicitó el reconteo, evidenciando la competencia interna en la fragmentada izquierda regional.
La Alianza Verde también mueve sus fichas bajo el liderazgo del diputado Rodrigo Lara Sánchez, quien quedó segundo en las elecciones a la Gobernación. Los verdes ultiman detalles para conformar una lista que represente las cuatro subregiones del departamento, con nombres como la exalcaldesa Natalia Caviedes, el abogado William Alvis, entre otros. Sin consultas ni encuestas internas, la colectividad apuesta por el consenso territorial para armar una lista competitiva que capture el voto de opinión.
El Senado presenta un panorama diverso, Gorky Muñoz, exalcalde de Neiva, ingresó al partido ‘La Fuerza de La Paz’ de Roy Barreras como candidato al Senado de la República, una movida que ha generado debate en diversos sectores políticos. Por otro lado, Hernán Andrade, expresidente del Senado, analiza su retorno al Congreso, apostándole a su experiencia legislativa y conocimiento del aparato estatal, se muestra como un candidato con músculo político para defender los intereses regionales; sin embargo, el desgaste político de tantos años le pueden pasar factura.
Los senadores de otras regiones también buscan votos huilenses, ese es el caso de Norma Hurtado, valluna del partido de la U, quien en el 2022 obtuvo cerca de 8.000 votos, convirtiéndose en la mayor votación obtenida en el Huila por una aspirante foránea al senado, y aspira nuevamente a repetir con el respaldo de los Gechem. Pedro Flórez del Pacto Histórico demostró fuerza al obtener más de 17 mil votos opitas en la consulta interna, mientras que el cesarense Didier Lobo busca aumentar su votación con el apoyo de Amín Losada, aspirando a lograr entre 6.000 y 10.000 votos.
La verdad es que no podemos culpar a los senadores foráneos por venir a buscar votos al Huila, ellos simplemente llenan el vacío que nuestros propios políticos han dejado. Después de décadas de promesas incumplidas, gestiones mediocres y representantes que llegan al Congreso a calentar silla, los huilenses han perdido la fe en sus líderes tradicionales.
Históricamente nuestros congresistas no han sabido defender proyectos vitales como la doble calzada Neiva-Campoalegre, el aeropuerto internacional, o la crisis de seguridad en todo el Huila. Mientras otros departamentos consiguen recursos y megaproyectos, nosotros seguimos esperando migajas, no por falta de senadores huilenses, sino por falta de senadores que trabajen por nuestros intereses.
El 2026 es una elección que marcará el rumbo para lo que le depara al país, si nuestros candidatos locales no están a la altura, no podemos sorprendernos de que los electores busquen opciones de afuera. Lo cierto, es que la pelota está en la cancha de quienes aspiran a representarnos, demuestren que merecen nuestro voto, no por ser huilenses, sino por ser capaces.
