inicioActualidadNecesitamos reglas claras para recuperar nuestra inversión en las fiestas de San...

Necesitamos reglas claras para recuperar nuestra inversión en las fiestas de San Pedro: Asobares

Actualidad

A pocas semanas del inicio de las festividades sampedrinas en Neiva, la seccional Huila de Asobares manifestó inquietudes frente a decisiones logísticas y administrativas que, según el gremio, podrían incidir en el comportamiento económico de la temporada. Su presidente, Fabio Guzmán, señaló que la coincidencia de dos jornadas de Ley Seca, el 31 de mayo y el 21 de junio, se da en un momento clave del calendario festivo y podría afectar la dinámica comercial de la ciudad.

Fabio Guzmán, presidente de Asobares, seccional Huila

Guzmán explicó que las restricciones no solo impactan la venta de licor, sino la movilidad general de las personas durante esos fines de semana. Indicó que, ante la medida, muchas familias optan por permanecer en sus viviendas, preparar alimentos en casa y evitar desplazamientos hacia establecimientos comerciales, centros comerciales y escenarios de eventos. Añadió que esta situación podría acentuarse por la transmisión de partidos del Mundial de fútbol, lo que, según dijo, incentivaría aún más la permanencia en los hogares.

De acuerdo con las estimaciones del gremio, un fin de semana con Ley Seca fuera de temporada podría representar cerca de 3.000 millones de pesos en ventas que dejan de percibirse. Sin embargo, el dirigente sostuvo que el impacto mayor se presentaría el 21 de junio, debido a cambios en la programación de desfiles que el año anterior coincidieron con un día festivo y congregaron, según cifras citadas por el gremio, a más de 35.000 personas en el recorrido.

Indicó que para este año ese desfile se trasladó a un martes, lo que, a su juicio, reduciría considerablemente la asistencia y, por ende, el consumo asociado a ese evento. “Un desfile con más de 35.000 personas consumiendo mueve cifras cercanas a los 10.000 o 12.000 millones de pesos. Esa diferencia este año no va a existir”, afirmó.

El presidente de Asobares planteó que, ante este panorama, se podrían reconsiderar horarios y fechas de algunas actividades para mitigar el efecto de las restricciones. “Venimos de una Ley Seca el 31 de mayo y nos encontramos con otra en plena mitad del San Pedro. Ese fin de semana, con controles y restricciones, la gente no sale”, expresó.

Propuso, por ejemplo, trasladar eventos al primer puente de junio, cuando no hay Ley Seca y aún no se ha iniciado el incremento en tarifas hoteleras posterior al 15 de ese mes, con el fin de atraer visitantes y generar movimiento económico anticipado. “Antes del 15 de junio los hoteles tienen precios favorables y se puede generar una dinámica que ayude a recuperar parte de lo que se va a perder después”.

También se refirió al proceso de adjudicación de graderías y palcos durante los desfiles. Señaló que en 2024 algunos oferentes elevaron de forma considerable las pujas iniciales y que, según indicó, no todos cumplieron con los pagos correspondientes. “Hubo personas que subieron el precio y no pagaron. Eso terminó afectando el valor base para todos”, manifestó.

Afirmó que, de acuerdo con una encuesta realizada por el gremio al finalizar la temporada pasada, el 60 % de quienes adquirieron estos espacios reportaron pérdidas económicas. “Solo un 10 % dijo que logró recuperar el dinero invertido, pero en condiciones muy distintas a las del año anterior”, sostuvo.

Explicó que la inversión para montar un palco puede oscilar entre 80 y 100 millones de pesos, y que los márgenes de ganancia, según lo expresado por los comerciantes consultados, no fueron proporcionales al riesgo y a las responsabilidades asumidas. “No es solo montar la estructura. Hay permisos, personal a cargo y responsabilidades jurídicas. Si la rentabilidad es mínima, el riesgo no se compensa”.

Añadió que, en los últimos dos años, el valor base de las pujas ha aumentado cerca de 160 %, cifra que el gremio considera difícil de sostener. “Ese incremento es impagable para muchos comerciantes que venían participando de estos espacios”.

Otro de los puntos mencionados tiene que ver con las condiciones de patrocinio asociadas a estos espacios. Indicó que en la edición anterior los adjudicatarios debieron ceñirse a acuerdos comerciales previamente establecidos por la administración municipal, lo que, según su versión, limitó la posibilidad de negociar directamente con otras marcas interesadas en patrocinar los palcos.

“Cada comerciante debería poder buscar el patrocinador que mejor se ajuste a su público y a su estrategia comercial. Eso hace parte de la oferta y la demanda”, dijo. Añadió que, según lo ocurrido el año pasado, los comerciantes no pudieron realizar negociaciones distintas a las definidas previamente en los acuerdos institucionales.

Desde Asobares se hizo un llamado a revisar estos aspectos antes del inicio de la temporada, con el fin de ajustar la logística y las condiciones comerciales a un escenario que, según el gremio, permita reducir el impacto económico de las medidas previstas durante las festividades. “Lo que buscamos es que la temporada sea exitosa para todos y que se tomen decisiones que ayuden a dinamizar la economía de la ciudad”, concluyó.