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Una visita de inspección adelantada en una institución educativa de Neiva encendió alertas sobre las condiciones en las que trabajan las manipuladoras del Programa de Alimentación Escolar. La intervención se realizó en medio de denuncias por presuntos incumplimientos laborales que venían siendo puestos en conocimiento de las autoridades.
Durante la jornada, equipos del Ministerio de Trabajo en articulación con entidades del orden nacional verificaron el estado de la contratación y las condiciones en las que se desarrolla la labor de quienes preparan los alimentos que reciben los estudiantes. El foco estuvo puesto en la revisión del cumplimiento de garantías laborales y en la manera en que operan los contratistas encargados del programa en el territorio.

Desde la Dirección Territorial del Huila del Ministerio de Trabajo se indicó que estas acciones hacen parte de un plan de seguimiento que busca atender tanto la verificación rutinaria como las denuncias ciudadanas sobre posibles irregularidades. Allí se insistió en que la intervención responde a la necesidad de revisar de fondo la situación laboral dentro del programa.
En el proceso también participó la Unidad Administrativa Especial de Alimentación Escolar Alimentos para Aprender, desde donde se señaló la importancia de asegurar que los recursos públicos destinados a la alimentación escolar se ejecuten bajo condiciones que respeten la normatividad laboral vigente. La entidad advirtió que se revisa la forma en que están siendo vinculadas las manipuladoras, en su mayoría mujeres cabeza de hogar.

Las autoridades anunciaron que este tipo de verificaciones continuará en distintos puntos del país con el propósito de establecer si se están cumpliendo los estándares exigidos en la operación del programa y de corregir eventuales fallas en la contratación y prestación del servicio.
