Por: Fredy Ernesto Tovar Montenegro
Opinión
Con el respeto que como ciudadano riverense tengo por usted y por todos los burgomaestres que han dirigido los destinos de mi municipio, le escribo estas letras para compartirle algunas percepciones que se sienten en el ambiente local, sobre la situación que vivimos en el municipio, de cara al final del proceso jurídico desarrollado en su nombre. Adicionalmente invitarlo a un par de reflexiones y a una decisión.
Pero con más relevancia que todo, manifestarle primero mi gratitud y segundo mi solidaridad.
Parto de reconocer que, con el fallo en firme emitido en segunda instancia por el Consejo de Estado el pasado 27 de noviembre de 2025, sentenciando su “muerte política”; (lo que técnicamente se llama pérdida de investidura), no solo pierde usted, su familia y su equipo de campaña, sino que perdemos todos los riverenses. En ese sentido mi solidaridad y comprensión de la situación, pues es sin duda un fallo muy fuerte, quizás el más de todos, que cercena su futuro político, porvenir que, al modo de ver de muchos paisanos, lo considerábamos promisorio y de alto alcance, para usted y para nuestra patria chica.
Si bien mi formación académica como antropólogo está basada en la ciencias humanas y sociales, mi compromiso como riverense y ciudadano, me mantuvo haciendo seguimiento a cada uno de los pasos que se adelantaban y que llegaban a ser públicos, en torno a su proceso jurídico. Por ello, lamento de forma honesta la situación.
Pero la realidad hay que reconocerla dentro de nuestro marco legal y jurídico, y aunque difícil, ya no queda ningún tipo de recurso, diligencia o tramite que puedan frenar la ejecutoria del fallo.
Dicho de manera clara y pensando en el municipio, sus necesidades y su gente, por encima de las demandas personales que pueda mantener en el proceso, lo más sano y prudente, que enaltecería su condición de hijo probo de esta municipalidad, quien reconoce el interés colectivo por encima del personal, es definir las formas de su salida de la administración, para evitar cualquier manto de duda y suspicacias, comunes en casos como el que nos atañe.
En la historia de nuestro municipio, no habíamos tenido este infortunio; pese a problemas que varios exalcaldes han sorteado hasta la fecha, ninguno había sido destituido del cargo en un proceso respetuoso de los derechos, el debido proceso y el marco jurídico colombiano.
El TODOPODEROSO ha decidido que sea usted, alcalde Alvarado, quien nos brinde el aprendizaje de la transparencia y la honestidad, a pesar de las equivocaciones y las fallas humanas. Todos somos falibles.
Es en los mementos de crisis, de coyuntura, de dificultad, donde sale a brote la hidalguía, la ética y la estampa de los grandes hombres. La divina providencia elige sus mejores guerreros para las batallas más arduas. No dudo de su ímpetu y su capacidad para sortear este impase.
En línea con lo expuesto, mi invitación respetuosa es a definir de manera pública como será su salida una vez se ejecute el fallo. Pues esta situación pone al municipio frente a dos caminos ineludibles: unas elecciones atípicas para elegir con voto popular el alcalde que lo remplazará si la ejecutoria del fallo se da por encima de los 18 meses, o dilatar la ejecutoria hasta que el gobernador nombre un alcalde encargado de la administración en el tiempo restante, hecho posible solamente cuando le falten menos de los 18 meses. Es clave reconocer que usted juega un papel importante en la definición de uno de estos dos escenarios.
Ahora mi invitación a las dos reflexiones. La primera. ¿Qué falló en el individuo, en la estructura de valores, en la formación política y en la ética, para que esta situación se presentara? La segunda. ¿el proyecto en equipo por rivera continúa, se mantiene apoyando nuevos liderazgos, abriendo más posibilidades de Poder para seguir aportando a la construcción de un municipio más incluyente y con mayor equidad social, o el proyecto muere con su pérdida de investidura?
Y, por último, mi invitación es a seguir aportando al bienestar y crecimiento de nuestro municipio desde su experiencia, sus capacidades y su reconocimiento. Porque este camino es más expedito, si es “En equipo por Rivera”.