Judicial
Hoy continúa el juicio por la desaparición de Kelly Johana Plazas Maná, luego de que ayer la Fiscalía expusiera un informe técnico basado en el análisis forense de más de 1,600 imágenes y videos extraídos de dos teléfonos celulares incautados a Fidel Borrero Solano y Rafael Antonio Puentes Ortega. Ese material fue incorporado como parte central del soporte probatorio dentro del proceso.
El proceso judicial sigue activo pese a que en febrero de 2026 Fidel Borrero Solano, Rafael Antonio Puentes Ortega y Alexis Sotelo Salas recuperaron la libertad por vencimiento de términos. Los tres permanecen vinculados formalmente al expediente y deben asistir a las diligencias previstas dentro del cronograma que incluye sesiones durante los meses de junio y julio. Aunque Borrero Solano goza de libertad en este caso, permanece privado de la libertad por una condena vigente por violencia intrafamiliar.
En los registros audiovisuales presentados ante el juez se observa una motocicleta negra con calcomanías de Viva Suzuki que, según los documentos oficiales, pertenece a Puentes Ortega. También se destacó la presencia de un casco color habano con líneas reflectivas amarillas que, de acuerdo con los investigadores, coincide con el utilizado por el conductor que aparece siguiendo el recorrido de un vehículo Twingo el día de los hechos.
Las imágenes incluyen zonas rurales montañosas y áreas cercanas a un río con características similares al sector conocido como La Cabañita. Según la investigación, este lugar era frecuentado por uno de los implicados y su aparición reiterada en el material digital fue expuesta durante la audiencia.
La Fiscalía también señaló que la evidencia permite ubicar a los procesados en una misma bodega en distintos momentos. Este elemento fue mencionado como parte de la hipótesis que sostiene la posible relación logística entre los vinculados.
Kelly Johana Plazas Maná desapareció el primero de marzo de 2024 cuando salió de Neiva con destino a Rivera para asistir a una supuesta cita relacionada con un negocio inmobiliario. La hipótesis del ente acusador indica que esa reunión habría sido utilizada como un mecanismo para interceptarla.
El caso ha sido reconstruido mediante técnicas de georreferenciación de celulares, triangulación de antenas de telefonía, revisión de cámaras de seguridad y seguimiento de líneas telefónicas. Estos procedimientos han permitido establecer recorridos, coincidencias de ubicación y comunicaciones entre los implicados.
En los dispositivos incautados también se hallaron capturas de pantalla con nombres de personas, registros de números telefónicos y fotografías de los procesados en lugares que hacen parte del interés investigativo. Todo este material fue incorporado al expediente como parte de la cadena probatoria.
Mientras el juicio continúa su curso, su familia mantiene la exigencia de conocer la verdad y de establecer el paradero del cuerpo de su madre. Después de más de dos años de la desaparición, ese sigue siendo uno de los puntos centrales que rodean el proceso judicial.