POLÍTICA
La posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia, prevista para el próximo 7 de agosto, contará con la presencia de varios mandatarios y altos funcionarios extranjeros que ya han confirmado su asistencia o aparecen entre los invitados al acto.
El rey Felipe VI de España y los presidentes Javier Milei, de Argentina, y Santiago Peña, de Paraguay, hacen parte de los nombres anunciados recientemente. A ellos se suman Daniel Noboa, de Ecuador, José Antonio Kast, de Chile, y Rodrigo Paz, de Bolivia. También está prevista la asistencia de Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos.
La presencia de estos dirigentes se conoce mientras el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, cumple una agenda internacional previa a la llegada del nuevo gobierno. Noboa, Kast y Milei, además, tuvieron encuentros con Restrepo durante la posesión de Keiko Fujimori como presidenta de Perú.
Entre los invitados también figura Luis Felipe Yagüé Cotazo, el vendedor de panela que durante la campaña expresó públicamente su respaldo a De La Espriella y que ahora está contemplado entre los asistentes a la ceremonia.
En Colombia, entretanto, la discusión sobre el lugar de la posesión sigue abierta. La Cámara de Representantes aprobó con 117 votos a favor y 7 en contra el traslado del acto de Bogotá a Cali, después de un debate en el que integrantes del Pacto Histórico se retiraron de la sesión. La decisión todavía debe pasar por el Senado, por lo que el cambio de sede no está completamente definido.
La propuesta contempla realizar la ceremonia en el auditorio principal de la Universidad Santiago de Cali, con una capacidad superior a 2.500 personas y una ubicación que facilitaría el despliegue de los operativos de seguridad y atención requeridos para una jornada con invitados nacionales e internacionales.
De mantenerse esta sede, el acto comenzaría a las 10:00 de la mañana del 7 de agosto. Allí, De La Espriella y Restrepo asumirían formalmente la Presidencia y Vicepresidencia de la República, en una jornada que estará rodeada de atención internacional y que también mantiene abierta la discusión política en el Congreso por el traslado de la ceremonia a la capital del Valle del Cauca.