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La modificación de los estatutos de la Electrificadora del Huila que estableció nuevamente un período para la gerencia y que actualmente es investigada por la Procuraduría, fue promovida por los accionistas de la empresa y aprobada durante la asamblea realizada en marzo de 2026. El cambio ha generado toda clase de cuestionamientos sobre una posible permanencia de Nika Cuéllar en el cargo. En diálogo con La Última, la gerente explicó que la decisión no surgió de la administración ni de la junta directiva, sino de los propietarios de la compañía, que plantearon la reforma con base en recomendaciones de la OCDE sobre gobierno corporativo.
La Nación es la principal accionista de Electrohuila, con más del 83% de las acciones. También tienen participación la Gobernación del Huila, Infihuila, Empresas Públicas de Neiva, 22 municipios del departamento y Enel. La reforma retomó el esquema de vinculación por períodos que había regido durante buena parte de la historia de la empresa, después de que en 2022 los estatutos fueran modificados para establecer un contrato indefinido para la gerencia. “No es una propuesta de la gerencia, no es una propuesta de la junta directiva, no tenemos injerencia en ese tipo de decisiones”, sostuvo.
El proceso mediante el cual Nika Cuéllar llegó a la gerencia se adelantó en 2025 a través de una firma cazatalentos. Más de 500 personas participaron en la convocatoria y, después de las diferentes etapas de selección, quedó incluida en la terna. En agosto de ese año fue designada en propiedad. Su vinculación corresponde a un contrato laboral, debido a que Electrohuila es una empresa de economía mixta sometida al régimen de derecho privado. “Mi contrato es un contrato laboral y toda la vida, en los 79 años de historia de Electrohuila, el contrato ha sido laboral”, explicó.
Las críticas a la modificación de los estatutos fueron calificadas por la gerente como parte de una disputa política alrededor de la empresa. También señaló que existen sectores interesados en ocupar la gerencia y que algunos han cuestionado su permanencia ante el Gobierno Nacional. “Claramente sí. Es una persecución política, es una estrategia de desprestigio”, afirmó.
La restructuración es necesaria
En cuanto a la reestructuración de la planta, el proceso comenzó a estudiarse desde 2018 y está relacionado con el crecimiento de Electrohuila y la forma en que actualmente desarrolla parte de sus actividades. La empresa pasó de atender cerca de 196.000 usuarios a más de 460.000, mientras su estructura de personal se ha mantenido sin un crecimiento equivalente. “Hoy la mayoría de los servicios los estamos tercerizando y eso ha representado un riesgo que incluso ha tenido impactos económicos para la compañía”, señaló.
Electrohuila cuenta actualmente con 351 trabajadores de planta y más de 250 personas vinculadas mediante una empresa temporal, además de otros servicios tercerizados. La propuesta contempla incorporar 178 cargos a la planta, para llegar a cerca de 530 trabajadores directos. De los nuevos puestos, 110 estarían destinados al área de distribución y a las labores relacionadas con la atención de fallas en las redes. “Nos quejamos por un servicio supuestamente de mala calidad y si no tenemos con quién atender, entonces ¿cómo sería el servicio?”, planteó.
La propuesta fue trabajada inicialmente por un grupo de 25 empleados de planta y posteriormente recibió el apoyo de una firma especializada encargada de aspectos como la proyección financiera, las funciones y la denominación de los cargos. El proyecto todavía debe ser definido por la junta directiva. “Finalmente es una propuesta de la gerencia, pero la decisión es de la junta directiva y ellos decidirán si lo aprueban o no lo aprueban”, explicó.
Aumento en la tarifa del servicio
Sobre las facturas de energía, uno de los factores que puede explicar los incrementos está relacionado con el mayor consumo durante el fenómeno de El Niño. Las altas temperaturas aumentan el uso de ventiladores y equipos de aire acondicionado, mientras otros electrodomésticos pueden demandar más energía. “La factura es tarifa versus consumo. La tarifa es única, o sea, no es una tarifa tan cambiante, pero su consumo sí”, explicó.
En los estratos 1, 2 y 3 los subsidios son del 60%, 50% y 15%, respectivamente, con un límite de 173 kWh correspondiente al consumo básico de subsistencia. Desde el kilovatio 174, el consumo adicional se cobra sin subsidio. “Cuando el usuario se pasa al kilovatio 174, ya paga tarifa plena”, explicó la gerente. A esto se suma que, durante el fenómeno de El Niño, la menor generación hidráulica puede llevar a una mayor participación de las plantas térmicas, cuyo costo de generación es superior. Actualmente, según indicó, el precio de bolsa se encuentra en $972.
En las facturas también aparecen dos cobros transitorios que tienen fechas distintas de terminación. La opción tarifaria surgió durante la pandemia y dejó para Electrohuila una deuda de $55.000 millones, cuyo recaudo se extendió hasta el 31 de diciembre de 2026. La subcuenta, relacionada con los costos de compra de energía durante 2023, representa una obligación de $92.000 millones y su cobro terminará en septiembre de este año. “Son cobros transitorios y esperamos que, una vez terminen, el recibo tenga una disminución en su valor”, explicó.
La gerente hizo además una precisión sobre la composición de las facturas, pues el valor total pagado por los usuarios no corresponde exclusivamente a Electrohuila. La empresa recauda recursos para el servicio de aseo y el alumbrado público, mientras el costo de la energía incorpora componentes asociados a generación, transmisión, pérdidas y restricciones. “Del costo unitario, cuatro de los seis componentes no corresponden a ingresos de Electrohuila”, indicó.
Como referencia, puso el caso de una factura de $122.000, cuyo ingreso para Electrohuila sería cercano a $45.000. El resto se distribuye entre los diferentes componentes del servicio y los recursos que la empresa recauda para terceros. “El valor total de la factura no es energía y no son ingresos de Electrohuila”, concluyó, al explicar que los recursos propios de la compañía provienen principalmente de la distribución y la comercialización, con los que debe atender su operación e inversiones.