Regional
El corredor vial Ruta 45 que atraviesa el Huila y conecta al sur con el centro del país se acerca a la culminación de varias de sus obras principales, aunque todavía tiene intervenciones pendientes en puntos como Pericongo, Timaná y San Agustín. En conjunto, el proyecto registra un avance cercano al 90%.
La mayor atención está puesta en Pericongo, donde la construcción de los viaductos dependerá de la autorización para intervenir el cauce del río Magdalena. La concesionaria Ruta al Sur espera contar con este permiso hacia finales de noviembre, mientras avanza con los trámites ambientales necesarios para comenzar las obras.

El diseño previsto para este sector fue modificado después de observaciones técnicas. Los viaductos fueron ampliados en 82 metros con el propósito de reducir la intervención sobre la margen izquierda del río. Cada estructura tendrá cuatro apoyos, para un total de ocho, y la construcción está proyectada para desarrollarse durante 24 meses una vez comiencen los trabajos.
La movilización de maquinaria pesada está prevista para octubre. Mientras se ejecutan las obras, la carretera existente continuará funcionando mediante un esquema de manejo controlado del tráfico.
En el recorrido entre Neiva y Campoalegre, correspondiente a la UF1, ya se encuentran en operación la rehabilitación de la carretera y la segunda calzada, recibidas por la Agencia Nacional de Infraestructura. En este sector también se ha advertido sobre maniobras indebidas de algunos conductores en retornos e intersecciones.
La UF2, entre Campoalegre y Gigante, permanece en funcionamiento con la variante de Campoalegre y varios terceros carriles que permiten facilitar el tránsito de vehículos pesados en sectores donde anteriormente se presentaban mayores dificultades de movilidad.
Entre Gigante y Garzón, la UF3 también está operativa, incluida la variante de Gigante. La siguiente unidad, que comprende el trayecto entre Garzón, Pitalito y San Agustín, tiene terminados cerca de 109 kilómetros, aunque conserva tres puntos pendientes.
Uno de ellos es la variante de Timaná, cuya entrega a la ANI está prevista para octubre y su entrada en operación para noviembre. También se analiza la posibilidad de incorporar la Carrera 3 como obra complementaria. En San Agustín faltan 2,5 kilómetros relacionados con obras de saneamiento básico que debe ejecutar Aguas del Huila.
La UF5, entre Pitalito y San Juan de Villalobos, ya está operativa. Allí se rehabilitó la carretera y se realizaron intervenciones en sectores con curvas que requerían mejoras para las condiciones de circulación.
El avance de la infraestructura también ha dejado requerimientos relacionados con el manejo del agua, la estabilidad de los terrenos y la protección de la fauna. La CAM ha solicitado ampliar algunas estructuras de conducción hidráulica en Arenajal, Trapichito y Puente Ovejo, además del puente Arenoso, donde se han registrado afectaciones durante las temporadas de lluvias.
Otro de los puntos señalados corresponde a los taludes. La autoridad ambiental pidió estudios detallados para establecer las condiciones de estabilidad y los riesgos relacionados con caída de rocas y movimientos en masa.
En el corredor conocido por la presencia de vegetación a ambos lados de la vía también se plantea un diagnóstico individual de los árboles, acompañado de podas y mantenimiento sanitario. La solicitud busca que el manejo de la vegetación no se limite al retiro de ejemplares secos.
El trazado atraviesa además el Parque Natural Regional Corredor Biológico Guácharos-Puracé, por lo que se ha planteado adecuar algunas estructuras hidráulicas para que puedan ser utilizadas como pasos de fauna por especies como zarigüeyas, zorros, aves y reptiles.
Se han promovido acciones populares por parte de la CAM, la Procuraduría y sectores de la sociedad civil. Estas actuaciones buscan que se garanticen los recursos para las medidas de mitigación y las obras complementarias planteadas para el corredor, sin que el objetivo sea detener la ejecución de la Ruta 45.