Judicial
Una niña de siete años fue atendida en la ESE Hospital Departamental San Vicente de Paúl del municipio de Garzón tras un presunto caso de abuso sexual que ya es materia de investigación por parte de las autoridades competentes. El caso fue conocido inicialmente cuando la menor ingresó al servicio de urgencias acompañada por un familiar.
El acompañante de la niña relató a La Última que la situación habría sido advertida directamente por la menor, quien señaló a varios hombres como presuntos responsables. Según su versión, se trataría de personas del entorno cercano de la familia, entre ellas vecinos y el padrastro de la niña. También aseguró que la menor habría sido víctima de tocamientos y de intentos de abuso sexual.
El familiar expresó que la niña manifestó de manera directa lo ocurrido y que su estado de salud emocional generó preocupación inmediata. Afirmó además que, tras conocer lo sucedido, la llevó de inmediato al centro asistencial para recibir atención médica y activar la denuncia correspondiente.
El mismo familiar señaló que la situación habría sido puesta en conocimiento de la Fiscalía tras la atención inicial en el hospital. Indicó también que la menor habría sido víctima de situaciones previas de maltrato en el entorno familiar, lo que motivó que otros allegados asumieran su cuidado.
En su relato agregó que la reacción al conocer los hechos fue de impacto emocional y angustia, y expresó inconformidad frente a las condiciones en las que presuntamente se encontraba la menor antes del ingreso al centro asistencial. También aclaró que una salida temporal del hospital se dio por orientaciones del personal médico, debido a la ausencia de algunos servicios especializados en ese momento, según su versión. Puesto que el día que ingresó, el viernes primero de mayo era festivo, y los profesionales encargados llegarían hasta el lunes.
Por su parte, el médico Pablo León Puentes, director científico del hospital San Vicente de Paúl, entidad que atendió el caso, explicó que la menor ingresó en dos oportunidades al servicio de urgencias por el mismo motivo y que en ambas ocasiones se activaron los protocolos establecidos para presuntos casos de violencia sexual. Señaló que de manera inmediata se ordenó la atención médica correspondiente, así como la intervención de psicología y trabajo social.
El profesional de la salud indicó que en el primer ingreso se dio apertura a la ruta de atención y se solicitaron exámenes clínicos, pero la menor no se encontraba en la institución cuando se intentó completar el procedimiento. Posteriormente, la niña volvió a ingresar al hospital junto con el mismo familiar, momento en el que se reactivó el protocolo.
De acuerdo con Puentes Quesada, en esa segunda atención se ordenó hospitalización, toma de muestras y se informó a las autoridades competentes, incluyendo a entidades de protección de infancia y adolescencia, que asumieron posteriormente la custodia de la menor. También precisó que el estado de salud física de la niña es estable y que recibió manejo médico conforme a los protocolos establecidos para estos casos.
El hospital confirmó además que el caso fue puesto en conocimiento de las autoridades judiciales, quienes avanzan en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y determinar responsabilidades. Entretanto, la atención del proceso quedó bajo seguimiento de los equipos de salud mental y de protección de derechos de la niñez.