REGIONAL
A 11 kilómetros del casco urbano de Garzón, sobre la vía que conduce hacia San Antonio del Pescado, una finca con vocación productiva comenzó a transformarse en un espacio destinado al aprendizaje práctico en actividades del sector rural. El predio, que reúne condiciones naturales y agrícolas poco comunes en un mismo lugar, pasó a manos del SENA Regional Huila tras concretarse el proceso de compra, con el propósito de fortalecer la formación de aprendices en entornos reales.
La propiedad cuenta con dos hectáreas de café en producción, cuatro lagos distribuidos en distintos puntos del terreno, establo, vivienda, una zona de reserva con guadua y acceso permanente a fuentes hídricas. Estas características permiten desarrollar procesos formativos relacionados con el manejo de cultivos, la producción pecuaria, la conservación ambiental y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales sin necesidad de trasladarse a otros escenarios.
En este espacio se proyecta la organización de áreas productivas dedicadas a la agricultura, la pecuaria, el turismo rural y la agroindustria. También está prevista la adecuación de aulas, laboratorios, talleres, vías internas y zonas de esparcimiento que faciliten el desarrollo integral de las actividades académicas. La intención es que el aprendizaje no se limite a la teoría, sino que se dé en contacto directo con la tierra, los animales y los procesos productivos que caracterizan la economía del centro del departamento.
La nueva granja permitirá que aprendices no solo de Garzón sino también de municipios como Agrado, El Pital, Gigante, Altamira, Tarqui, Guadalupe y Suaza cuenten con un escenario cercano para su formación. Hasta ahora, muchas de las prácticas debían realizarse en predios externos o bajo convenios temporales, lo que limitaba la continuidad de algunos procesos y la posibilidad de experimentar ciclos completos de producción.
El lugar ofrece además condiciones para fortalecer líneas de formación relacionadas con el manejo del recurso hídrico, la protección de zonas de reserva y el uso responsable de especies como la guadua, aspectos que forman parte de las nuevas dinámicas de sostenibilidad que hoy demanda el campo. La presencia de lagos y zonas verdes dentro del mismo predio facilita que estas prácticas se integren de manera natural a los procesos académicos.
La adquisición de esta finca fue el resultado de un proceso técnico, administrativo y financiero adelantado durante varios meses por el equipo regional, con el acompañamiento de la dirección nacional de la entidad y del Centro Agroempresarial y de Desarrollo Pecuario. El objetivo fue garantizar un espacio propio que respondiera a las necesidades de formación del territorio y que pudiera adaptarse a largo plazo a nuevas líneas de aprendizaje.
Con este predio, se consolida un entorno en el que la formación se construye desde la experiencia directa, en contacto con la realidad productiva del Huila. La finca comienza ahora un proceso de adecuación que permitirá convertirla en un punto de referencia para la enseñanza agropecuaria en la región, bajo la orientación del SENA Regional Huila.
