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Lo que para Faber Danilo Calderón Méndez sería un viaje hacia España para iniciar un trabajo terminó convirtiéndose, según su familia, en una permanencia de casi cinco meses en Rusia, donde asegura que fue vinculado como voluntario tras firmar un contrato en un idioma que no entendía. Ahora, su principal deseo es regresar a Colombia.
Su padre, Saúl Calderón Medina, contó que el joven, de 21 años, trabajó durante cerca de un año en una empresa en Rionegro, Antioquia. Después de regresar al Huila en diciembre, comenzó los trámites para viajar al exterior convencido de que continuaría laborando en España para la misma multinacional. Incluso viajó a Neiva para tramitar su pasaporte y posteriormente se desplazó a Bogotá, desde donde emprendió el viaje internacional.
La familia solo supo que el destino no era el que les habían informado cuando unas primas del joven, quienes trabajan en el aeropuerto, le advirtieron que el vuelo no tenía como destino España sino Rusia. Él respondió que ese era el itinerario que debía seguir. Horas más tarde llamó a su padre para decirle que había llegado y fue entonces cuando confirmó que se encontraba en territorio ruso.
De acuerdo con el relato de Saúl Calderón, una vez en ese país le presentaron un contrato escrito en ruso para que lo firmara y únicamente después recibió una copia traducida al español. En ese documento aparecía como voluntario, una condición que, según la familia, nunca le fue explicada antes de salir de Colombia. El padre aseguró que conserva tanto la versión en ruso como la traducción enviada por su hijo.
Desde entonces, Faber Danilo ha mantenido comunicación únicamente mediante videollamadas y mensajes de WhatsApp cuando las condiciones se lo permiten. Su padre señaló que en la conversación más reciente el joven les contó que nuevamente sería trasladado a otro lugar y que desconocía si tendría señal para seguir comunicándose con ellos.
La familia afirma que el joven les ha manifestado en repetidas ocasiones que fue engañado y que su intención es regresar al país tan pronto como sea posible. También indicó que no tiene experiencia militar y que años atrás intentó prestar servicio militar, pero no fue incorporado.
Saúl Calderón aseguró que desconocen cuánto dinero recibiría por ese contrato, ya que el documento no establece un salario y su hijo tampoco ha podido enviar recursos económicos. Según les explicó, el dinero permanece bloqueado en una cuenta bancaria.
Ante esta situación, la familia comenzó las primeras gestiones para solicitar apoyo de las autoridades colombianas con el propósito de facilitar el regreso del joven. Mientras esperan una respuesta, permanecen atentos a cada comunicación que logra establecer desde Rusia, con la esperanza de que pueda volver sano y salvo junto a sus seres queridos.