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El precio de la carga de arroz comenzó a recuperarse en los últimos meses, pero el sector arrocero del Huila todavía está lejos de hablar de una bonanza. Las pérdidas acumuladas, las deudas y la reducción de las áreas sembradas mantienen en dificultades a buena parte de los productores del departamento.
Alcy Cortés, integrante de Dignidad Arrocera del Huila, explicó que en noviembre de 2024 la carga de arroz llegó a $230.000, mientras que durante buena parte de este año permaneció alrededor de $169.500. La diferencia representó una reducción de $61.500 por carga para los productores.
Actualmente el precio ronda los $200.000, impulsado por una menor oferta de arroz. Cortés Quimbaya señaló que la disminución de la producción está relacionada con la reducción de las siembras y las inundaciones registradas en Casanare. Sin embargo, el valor actual todavía está por debajo del punto de equilibrio que requiere el agricultor huilense para cubrir sus costos, estimado en $208.000 por carga.
“Esperamos que el precio siga reaccionando, pero todavía no se puede hablar de bonanza”, sostuvo Cortés.
La situación económica de los productores también preocupa a Dignidad Arrocera. Según Cortés, en el Huila existen alrededor de 2.500 arroceros y, de acuerdo con su estimación, todos han registrado pérdidas en sus cosechas durante los últimos dos años. La diferencia está en que algunos productores cuentan con otras fuentes de ingresos que les han permitido mantenerse a flote.
“El agricultor que vive exclusivamente del cultivo del arroz está quebrado, está con deudas en los bancos, en los almacenes de insumos y en los molinos”, afirmó.
Uno de los principales reclamos que llevarán al Ministerio de Agricultura será precisamente la situación de los productores que han perdido maquinaria o propiedades por el incumplimiento de sus obligaciones. Dignidad Arrocera espera concretar una reunión con el ministro para plantear alternativas de apoyo para los agricultores afectados.
A esta situación se suma la reducción de las áreas destinadas al cultivo. Habitualmente, en el Huila se siembran unas 35.000 hectáreas de arroz durante el año, con un rendimiento promedio cercano a seis toneladas por hectárea. Esto representa una producción aproximada de 210.000 toneladas de arroz paddy verde.
Para este año, sin embargo, Cortés calcula que el área sembrada podría reducirse hasta unas 22.000 hectáreas. En sectores como Santa Rita y Paicol, según explicó, apenas se habría sembrado cerca del 5 % del área que tradicionalmente se destinaba al cultivo, debido principalmente a las dificultades financieras de los productores.
En el norte del departamento también hay terrenos que permanecen sin cultivar por la falta de agua y los costos de producción. Cortés mencionó casos en Tello, Villavieja y Baraya, donde algunas fincas llevan entre tres y cuatro meses desocupadas.
Mientras el sector espera una recuperación del precio, los productores buscan que el Gobierno adopte medidas que permitan atender las deudas acumuladas y recuperar la capacidad de siembra. Para Dignidad Arrocera, el aumento registrado en la carga todavía no compensa las pérdidas que dejó el comportamiento del mercado durante los últimos dos años.
