inicioSaludFundación Amigos como Arroz, le apuesta a trabajar por la salud mental

Fundación Amigos como Arroz, le apuesta a trabajar por la salud mental

SALUD

La salud mental se ha convertido en uno de los temas que ha comenzado a ocupar un lugar cada vez más visible dentro de las instituciones educativas. En Neiva, un programa impulsado por la Fundación Amigos como Arroz ha centrado su trabajo en la comunidad educativa pública, inicialmente con docentes y, en una segunda fase, con padres de familia, con el propósito de ampliar la información y la capacidad de identificar situaciones que puedan afectar el bienestar de niños, jóvenes y adultos.

La iniciativa surgió después de la pandemia, periodo tras el cual comenzaron a evidenciarse con mayor frecuencia situaciones relacionadas con la salud emocional y mental en distintos entornos, especialmente en el educativo, lo que llevó a la fundación a enfocar su trabajo en las instituciones oficiales de la ciudad, buscando que la información llegue a espacios donde confluyen estudiantes, docentes y familias.

“Quisimos escudriñar el tema de salud mental porque es una problemática que ha venido cobrando relevancia luego de la pandemia”, explicó Moira Quintero Landero, directora de la Fundación Amigos como Arroz, al referirse al origen del programa que comenzó a ejecutarse el año anterior en Neiva.

Durante esa primera fase, el programa se desarrolló en 37 instituciones educativas públicas de la ciudad, donde fueron capacitados 2.010 docentes a través de jornadas en las que se abordaron temas relacionados con la identificación de signos y síntomas asociados a la salud mental, tanto en estudiantes como en adultos, incluyendo a los propios docentes.

“Se les enseñó a identificar signos y síntomas que pueden reconocer tanto en un estudiante como en la población general, incluso en ellos mismos”, señaló la directora, al explicar que la intención era brindar herramientas básicas que permitieran reconocer señales de alerta en distintos entornos.

Uno de los temas abordados en las capacitaciones fue la diferencia entre situaciones emocionales y posibles trastornos mentales, con el fin de que los docentes puedan tener criterios básicos para identificar cuándo una persona atraviesa por un momento emocional complejo y cuándo podría requerir atención profesional. “Que aprendieran a diferenciar cuándo una persona está triste y cuándo una persona está deprimida”, explicó.

En este proceso también ha participado la doctora Melba Charry Mosquera, quien hace parte de la iniciativa y ha acompañado el desarrollo de estas jornadas relacionadas con la promoción de la salud mental y la prevención en salud dentro de las instituciones educativas públicas de la ciudad.

Tras el desarrollo de esta primera etapa, el programa entrará en una segunda fase que estará dirigida a padres de familia de las mismas 37 instituciones educativas públicas, con el objetivo de ampliar el alcance del proceso hacia los hogares y fortalecer el acompañamiento familiar en temas relacionados con la salud mental. “Queremos algo más orientado a qué les estamos ofreciendo en los hogares a nuestros hijos”, explicó Quintero sobre el enfoque que tendrá esta nueva etapa.

De manera paralela, la fundación también anunció que iniciará jornadas de sensibilización sobre el virus del papiloma humano, dirigidas a jóvenes, con el objetivo de brindar información antes del inicio de la vida sexual y promover el conocimiento sobre la vacuna y sus implicaciones en la salud a futuro. “Es hacer sensibilización en los chicos previo al comienzo de su etapa de relaciones sexuales, para que sean conscientes de que la vacuna es importante”, explicó la directora.

Según lo expuesto por la fundación, el propósito de estas jornadas es que los jóvenes comprendan que la decisión de vacunarse no se limita a un momento específico, sino a las consecuencias que puede tener en la salud a largo plazo. La iniciativa busca que tanto estudiantes como padres de familia conozcan para qué sirve la vacuna, cuál es su alcance y cómo puede influir en la prevención de enfermedades como el cáncer de cuello uterino.

La fundación señaló que muchas veces el desconocimiento sobre el tema influye en la decisión de no vacunarse, por lo que consideran necesario que la información llegue a las instituciones educativas y a las familias.

La directora de la fundación también indicó que estos temas buscan abrir espacios de conversación en la comunidad educativa sobre asuntos de salud que, según explicó, deben hablarse con información y orientación, tanto en las instituciones educativas como en los hogares.

Finalmente, desde la fundación señalaron que el desarrollo de estos programas se ha realizado con recursos propios y gestión institucional, y que hasta el momento no han recibido apoyo por parte del gobierno municipal para la ejecución de estas iniciativas en las instituciones educativas públicas de la ciudad, donde han concentrado sus actividades.

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