Neiva
La espera por el desembolso de salarios y primas comenzó a generar inconformidad entre el personal de nueve hogares infantiles de Neiva. Cerca de 90 trabajadoras aseguran que los recursos que esperaban recibir todavía no han sido consignados, una situación que, según indican, ya está afectando la economía de decenas de familias.
Mientras el dinero no llega, las labores en estos centros continúan con normalidad. Maestras jardineras, auxiliares pedagógicas, gestoras de alimentos y trabajadoras de servicios generales siguen atendiendo a los niños y niñas que asisten diariamente a los hogares infantiles, pese a la incertidumbre que enfrentan por el retraso en sus remuneraciones.
Las afectadas sostienen que, además de no haber recibido el pago, tampoco cuentan con información clara sobre las razones que originaron la demora. Señalan que hasta el momento ninguna de las entidades responsables les ha comunicado cuándo se normalizará la situación.
Con el paso de los días, el problema empezó a sentirse fuera de los lugares de trabajo. Varias de las empleadas manifiestan que dependen exclusivamente de ese ingreso para responder por arriendos, alimentación, transporte, servicios públicos y otros gastos del hogar, por lo que la falta de recursos ha complicado sus finanzas.
Frente a este panorama, las trabajadoras elevaron un llamado al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, regional Huila, y a los operadores encargados de los hogares infantiles para que informen qué ocurrió con los desembolsos pendientes y definan una fecha para cancelar los salarios, las primas y las demás prestaciones laborales.
Las trabajadoras insistieron en que su petición busca una solución pronta que les permita recuperar la estabilidad económica y evitar que este tipo de retrasos vuelva a presentarse. Hasta el momento, aseguran, no ha sido emitido un pronunciamiento oficial que explique las causas del incumplimiento en los pagos.
