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El agua que hoy llega con normalidad a los hogares de Neiva podría enfrentar nuevas presiones en los próximos meses. Las Ceibas, Empresas Públicas de Neiva, ya tiene la mirada puesta en el comportamiento del río que abastece a la ciudad, ante la previsión de una mayor intensidad del Fenómeno del Niño durante el último trimestre de 2026 y los primeros meses de 2027.
Por ahora, el panorama no representa una alerta para el sistema de acueducto. El caudal del río Las Ceibas se ha mantenido alrededor de los 2,4 metros cúbicos por segundo y, de acuerdo con el gerente de la entidad, Andrés Charry, no se han activado alertas amarilla ni naranja dentro del Plan de Emergencia y Contingencia de Las Ceibas.
La situación, sin embargo, mantiene a la empresa en seguimiento permanente. Charry explicó que se vienen realizando inspecciones en la cuenca alta del río Las Ceibas para vigilar las condiciones que puedan afectar el caudal disponible para la captación de agua que posteriormente llega a los usuarios de Neiva.

Las labores se desarrollan con acompañamiento de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena, la Policía Ambiental, la Policía del Agua, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, la Secretaría de Medio Ambiente de Neiva y la Dirección de Planeación de Las Ceibas. Uno de los puntos de atención está relacionado con las captaciones y los vertimientos que realizan particulares en la cuenca.
La vigilancia busca que el caudal se mantenga en condiciones que permitan continuar con normalidad los procesos de aducción y captación. A esto se suma el seguimiento que realizan Las Ceibas, la CAM y el IDEAM sobre el comportamiento del río y las condiciones climáticas que puedan presentarse en los próximos meses.
“Hasta el momento no hemos tenido ningún tipo de alerta, ni amarilla ni naranja, respecto al Plan de Emergencia y Contingencia de Las Ceibas, porque el caudal de aforo del río se ha mantenido sobre 2,4 metros cúbicos por segundo”, explicó Charry.
Las lluvias registradas recientemente en la parte alta de la cuenca han contribuido a conservar esos niveles. Esa condición ha permitido que el caudal permanezca estable, aunque la entidad mantiene el monitoreo debido a los cambios que pueda traer el comportamiento climático durante el periodo previsto para una mayor intensidad del fenómeno.
El gerente señaló que la preparación no depende únicamente de las acciones que puedan realizar las autoridades o la empresa de servicios públicos. En este escenario, el consumo que hagan los usuarios también tendrá un papel en la disponibilidad del recurso, especialmente durante los meses en los que disminuyan las lluvias y aumente la presión sobre las fuentes de abastecimiento.
Por eso, desde Las Ceibas se ha insistido en que los habitantes de Neiva reduzcan los consumos innecesarios y hagan un uso responsable del agua. El llamado cobra relevancia ante la proyección de que las condiciones asociadas al Fenómeno del Niño puedan intensificarse hacia el cierre del año y durante el comienzo de 2027.
“Siempre le pedimos a los usuarios esa sensibilización, esa concientización respecto al uso eficiente del recurso hídrico, del agua”, manifestó Charry, al explicar las acciones que se vienen adelantando frente al escenario climático.
El seguimiento se mantendrá durante los próximos meses con el comportamiento del río como uno de los principales indicadores para determinar si el sistema requiere nuevas medidas. Por ahora, el caudal permite mantener la operación sin las alertas contempladas en el plan de contingencia, pero la empresa busca anticiparse a posibles cambios antes de que puedan afectar el abastecimiento.
Charry también señaló que las condiciones climáticas de los últimos años han mostrado que los cambios en el comportamiento de las fuentes hídricas pueden presentarse de manera difícil de controlar. “Los hechos de la naturaleza nos están demostrando que son incontrolables”, sostuvo.
Mientras avanzan las previsiones para el último trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027, el llamado de la empresa apunta a que la ciudad no espere a que aparezcan dificultades para empezar a reducir el consumo. El comportamiento del río Las Ceibas, las lluvias en la cuenca alta y la forma en que los usuarios utilicen el agua serán factores que deberán seguirse de cerca durante este periodo.
