inicioOpiniónEl estadio que merecemos

El estadio que merecemos

Por: Faiver Eduardo Hoyos Pérez

Opinión

El pasado martes, más de seis mil almas vibraron en el Guillermo Plazas Alcid en el partido por Copa Colombia que jugó el Atlético Huila frente al Junior de Barranquilla; confirmando que Neiva tiene hinchada, pasión y sed de fútbol de primera categoría. Me emocionó ver llegar gente de diferentes municipios con los colores auriverdes, reflejando que los huilenses siguen apoyando al equipo y básicamente quieren dos cosas: un club en la A y un estadio digno.

Sin embargo, es vergonzoso observar que la tribuna occidental la cual debería albergar a miles de hinchas más, siga siendo un monumento al fracaso administrativo desde aquel fatídico 19 de agosto de 2016. Hoy, casi 9 años después, enfrentamos una nueva encrucijada y es un nuevo endeudamiento de 28 mil millones de pesos que, sumado a los 80 mil ya aprobados, convertiría a Neiva en una ciudad con compromisos crediticios sin precedentes.

Esta polémica decisión ha suscitado enfrentamientos como sucedió recientemente con el concejal Juan Sebastián Prieto, quien defiende con argumentos sólidos la viabilidad jurídica y financiera del empréstito, respaldado por el fallo del Juzgado Segundo Administrativo que negó la medida cautelar interpuesta por el exconcejal Johan Steed Ortiz, este último insistente en denunciar supuestos vicios procedimentales que la justicia le desestimó, dado que la demanda de Steed llegó por fuera del tiempo establecido. Lo cierto es que más allá de las pataletas políticas y los intentos de protagonismo en redes sociales, no podemos seguir con un estadio a medias.

De acuerdo con la Universidad Nacional, demoler y reconstruir la tribuna occidental costará aproximadamente 56 mil millones de pesos, que serán repartidos entre Nación, Gobernación del Huila y Alcaldía de Neiva. Un acto de sensatez económica, puesto que remendar una estructura colapsada saldría más costoso que empezar de cero. En ese sentido, el gobernador Rodrigo Villalba ya puso sobre la mesa recursos del empréstito departamental aprobado por la Asamblea Departamental, mientras el alcalde Germán Casagua continúa mancomunadamente gestionando en Bogotá. Por lo tanto, seguir postergando esta obra perpetúa la vergüenza de tener un elefante blanco a la vista de todos y encarece cada día más su solución.

Como deportista que fui durante años, entiendo que apostarle al deporte es una inversión y que un escenario deportivo digno trasciende de lo deportivo al desarrollo económico y social. La prueba más reciente es la venta de Nelson Deossa al Betis de España, lo cual le significa al club huilense una cifra cercana a los 3 mil millones de pesos. Asimismo, un estadio moderno atrae eventos que dinamizan el comercio, fortalece la identidad regional y, sobre todo, devuelve dignidad a una hinchada que merece ver a su equipo en primera división.

Algunas ciudades similares a la nuestra tienen estadios modernos y equipos competitivos. ¿Por qué Neiva debe conformarse con menos? Estoy de acuerdo en que el endeudamiento es polémico, pero la parálisis administrativa sería peor. Llevamos ocho años con una obra inconclusa que nos recuerda diariamente al pasar por allí, nuestra incapacidad para ejecutar grandes proyectos de ciudad.

Lo que necesitamos ahora no son más peleas estériles en redes sociales entre concejales, sino vigilancia ciudadana férrea sobre los 80 mil millones ya aprobados y los 28 mil adicionales en camino. Es importante que cada peso se invierta correctamente, que los contratos sean transparentes y que no repitamos la tragedia del Consorcio Estadio 2014. La justicia ya confirmó que el proceso se ejecutó dentro del marco legal; ahora toca garantizar que esta inversión histórica no se convierta en otro monumento a la corrupción.

Los ciudadanos de Neiva merecen ver pronto las grúas trabajando en la tribuna occidental y poder recibir un estadio digno que honre la memoria de aquellos obreros que murieron en 2016, que sea un fortín para nuestro Atlético Huila y escenario de grandes hazañas deportivas. Estoy seguro de que si el alcalde Casagua logra concretar esta obra, enderezará un rumbo administrativo que ya empieza a mostrar frutos con el retorno de Neiva como municipio de primera categoría y demostrará que sí es posible ejecutar proyectos de gran envergadura. Por lo pronto, el tiempo corre y nuestra hinchada sigue soñando con el ascenso en un estadio completo, seguro y digno.

Lo más leido