Regional
El nivel del río Magdalena en Neiva ha mostrado un aumento considerable durante los últimos días, lo que mantiene en alerta a las autoridades locales y a los organismos de socorro. La Oficina de Gestión del Riesgo activó la sala de crisis para coordinar el seguimiento de la situación y establecer acciones de respuesta que permitan atender emergencias de manera inmediata y prevenir posibles afectaciones a las comunidades cercanas al río.
El incremento del caudal se relaciona con las lluvias que se han presentado de manera atípica en la región y con la apertura de las compuertas de la represa de Betania, medida que busca regular el nivel del embalse aguas arriba. Esta combinación genera riesgo para los sectores ribereños, donde viviendas, vías y terrenos agrícolas podrían verse afectados si los niveles continúan aumentando.
Habitantes de las zonas cercanas al río han reportado ya el desbordamiento de pequeños afluentes y filtraciones en terrenos bajos. Las autoridades mantienen patrullajes y monitoreo permanente en puntos estratégicos de la ciudad, y advierten sobre la importancia de seguir las recomendaciones de seguridad.
Entre las medidas preventivas se incluye evitar acercarse a las orillas del río, suspender actividades recreativas, de pesca o navegación y mantenerse informado a través de los canales oficiales de la Alcaldía y los organismos de socorro. Además, cualquier situación de riesgo debe ser reportada de inmediato a las líneas de atención: 315 864 6154 y 321 391 9693.
Expertos en gestión del riesgo señalan que la temporada de lluvias de este año ha sido más intensa de lo esperado, lo que hace necesario reforzar la vigilancia en toda la cuenca del Magdalena y sus afluentes. La experiencia de años anteriores demuestra que un monitoreo constante permite reducir el impacto de crecidas repentinas y proteger a la población de daños mayores.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado emergencias graves en Neiva, pero mantienen la alerta activa mientras continúan las lluvias y se ajustan los protocolos de emergencia en los barrios y sectores ribereños.
