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Al cumplirse un mes del accidente del avión militar ocurrido el 23 de marzo en Puerto Leguízamo, el informe preliminar de la investigación técnica empieza a dar luces sobre lo que habría sucedido minutos antes del despegue. Las primeras conclusiones indican que durante la fase previa al vuelo se presentaron decisiones que resultaron determinantes en el desenlace del siniestro.
El análisis señala que hubo errores en la estimación de variables esenciales para la operación. Entre ellas, el cálculo del peso total de la aeronave y la valoración de la distancia útil de pista para lograr un despegue seguro en las condiciones existentes. Estos factores son determinantes en cualquier operación aérea y cobran mayor relevancia cuando se trata de aeronaves de transporte militar de gran tamaño.
La aeronave involucrada, un Hércules C-130, operó desde una pista de 1.200 metros. Según el documento preliminar, esa longitud representa una condición exigente para este tipo de avión cuando se encuentra bajo determinada carga y con variables ambientales que inciden directamente en el rendimiento durante la carrera de despegue.
Dentro de los elementos que analiza el informe también aparece un factor operativo relacionado con el tiempo. Se advierte que existía interés en realizar el despegue antes de que se presentaran cambios en las condiciones meteorológicas de la zona, situación que habría influido en la toma de decisiones por parte de la tripulación en los momentos previos a la maniobra.
Los investigadores revisaron procedimientos, cálculos, registros de peso, condiciones de pista y reportes climáticos, con el fin de reconstruir con precisión la secuencia de hechos. El documento establece que la combinación de estos elementos habría reducido el margen de seguridad necesario para una operación de estas características.
En la aeronave se movilizaban 126 personas. El accidente dejó 69 militares fallecidos y 57 heridos, en uno de los hechos más graves registrados en operaciones aéreas militares recientes en el país. Las labores de atención y evacuación se desarrollaron en medio de las dificultades propias de la zona y bajo condiciones que exigieron coordinación entre distintas instituciones.
Los detalles técnicos del informe ya fueron remitidos al Ministerio de Defensa Nacional y a la Fuerza Aeroespacial Colombiana, entidades que continúan con el proceso investigativo para establecer las conclusiones definitivas y determinar responsabilidades a partir de los hallazgos consignados en esta fase preliminar.
