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¿Dónde están? Autoridades perdieron el rastro de la camioneta en que desaparecieron dos personas

Judicial

En un misterio se ha convertido la desaparición del abogado Diógenes Sánchez Preciado y del empresario Charliz Sebastián Ospina Marroquín, de quienes no se tiene noticia desde hace 15 días. La investigación, lejos de esclarecer qué ocurrió, permanece atrapada en uno de los puntos más importantes del caso. La camioneta en la que ambos fueron vistos por última vez desapareció del radar de las autoridades en el norte de Neiva y, desde entonces, no existe una línea clara que permita establecer hacia dónde se dirigieron.

La principal preocupación de la familia de Diógenes es que, pese al tiempo transcurrido, aún no se ha podido reconstruir completamente el recorrido del vehículo. Según relató su hermano, el abogado Luis Emiro Sánchez Preciado, las cámaras de seguridad registraron el momento en que Charliz Sebastián Ospina llegó a recogerlo en una camioneta Toyota Hilux de placas JLR 161 de Ibagué durante la madrugada del 11 de mayo.

Las imágenes muestran que el vehículo salió hacia el norte de la ciudad y tomó una ruta distinta a la que inicialmente esperaba la familia. “Voltean al estadio y ahí se pierde totalmente porque no hay cámaras”. Desde ese punto, asegura la familia, no existe claridad sobre si la camioneta salió de Neiva o regresó nuevamente hacia el sur de la ciudad.

El caso comenzó a generar aún más preocupación cuando las verificaciones realizadas en varios peajes del sur del departamento no arrojaron resultados sobre el paso del vehículo. Entre los puntos revisados aparecen peajes como El Patá, Los Cauchos y la salida hacia Bogotá, pero hasta ahora no existe evidencia que permita establecer si la camioneta abandonó el departamento o permaneció en la zona.

La incertidumbre crece porque, según Luis Emiro, la investigación permanece detenida justamente en las cámaras que podrían permitir establecer el rumbo que tomó el automotor. “No ha sabido si la camioneta retornó por la toma, subió para Buganviles o regresó hacia el sur”. Esa falta de información mantiene frenada la búsqueda y sin respuestas a la familia.

El abogado señaló además que la denuncia formal por desaparición forzada fue instaurada ante la Fiscalía apenas el pasado viernes, lo que permitió asignar oficialmente el caso a la Fiscalía Cuarta Especializada. Actualmente la investigación está bajo coordinación del fiscal Jairo Elber González y cuenta con el apoyo de dos investigadores de la SIJIN.

Aunque reconoce la carga laboral que enfrentan las autoridades judiciales, insistió en que ya deberían existir avances más contundentes. “Por lo menos ya se debería saber la trazabilidad de la camioneta. ¿Cuál fue el origen?, ¿a dónde llegó?, ¿hacia dónde se dirigió?”. Para la familia, ese recorrido puede ser la pieza clave para determinar qué ocurrió con los dos hombres.

Sobre las posibles causas de la desaparición, Luis Emiro aseguró que no tenían conocimiento de amenazas, conflictos o situaciones de riesgo relacionadas con su hermano. Contó que compartían constantemente en las noches frente a sus viviendas y que nunca notó comportamientos extraños o señales de preocupación. “Si tuviera problemas, pues no estaría ahí”.

La familia también confirmó que entre Diógenes y Charliz Sebastián existía una relación profesional relacionada, al parecer, con un contrato. Sin embargo, aclararon que desconocen detalles concretos sobre los negocios o reuniones que ambos adelantaban antes de desaparecer.

Diógenes Sánchez Preciado tiene 57 años, es abogado especialista en contratación estatal y ha sido reconocido en Neiva por su participación en la política local, incluso como excandidato al Concejo de la ciudad. Su desaparición ha causado preocupación entre familiares, allegados y personas cercanas a su trayectoria profesional.

Mientras pasan los días y no aparecen pistas concluyentes, la angustia de la familia aumenta. “No sabemos ni para dónde coger”. Por ahora, la esperanza de encontrar respuestas sigue puesta en las cámaras de seguridad y en el recorrido perdido de la camioneta que, hasta hoy, parece haberse desvanecido sin dejar rastro.