Económicas
Ante la constante preocupación de las familias y sectores productivos del Huila por el costo de la energía eléctrica, la empresa Electrohuila informó sobre las razones que han presionado el valor del servicio en el departamento y proyectó un alivio progresivo en las facturas durante los próximos meses.
De acuerdo con el reporte tarifario entregado por la compañía, el Costo Unitario por kilovatio hora registró una primera baja en agosto de 2026 al ubicarse en $993, lo que representó una disminución de $24,78 frente a los $1.017,78 cobrados en el mes de julio.
La empresa explicó que el valor cobrado a los usuarios no se fija discrecionalmente, sino que responde a la metodología de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG). Esta fórmula integra seis componentes: Generación, Transmisión, Distribución, Comercialización, Pérdidas y Restricciones.
En las cifras regulatorias de julio de 2026, el 53 % del costo recaudado correspondió a los componentes de generación, transmisión, pérdidas y restricciones, rubros que la compañía debe transferir a otros actores de la cadena eléctrica. El 47 % restante se destinó a la distribución y comercialización local, que financian la operación de las redes, el mantenimiento y la gestión comercial.
Asimismo, la entidad precisó que en el escalafón nacional de tarifas del mes de julio se situó en la quinta posición en el Costo Unitario global. Al analizar los indicadores de gestión propia por separado, la compañía figuró en el puesto 13 en el componente de generación, en el séptimo lugar en distribución y en el octavo en comercialización.
La presión reciente en el recibo obedece principalmente a dos factores de carácter transitorio. El primero es la Variable AJ, originada por la compra de energía en bolsa durante el fenómeno de El Niño de 2023, periodo en el cual la exposición al mercado de contado alcanzó el 60 %. Al corregirse la estrategia contractual con una cobertura actual del 84 %, se prevé que este cobro adicional cese a partir de septiembre de 2026.
El segundo cobro corresponde a la Opción Tarifaria, mecanismo aplicado durante la pandemia para congelar las tarifas y postergar los incrementos. La deuda acumulada por este concepto ascendió a $60.000 millones y se pactó para ser diferida a 36 meses, plazo que culminará en diciembre de 2026. Con la salida definitiva de ambos esquemas normativos, la empresa proyecta cerrar el año con una reducción acumulada cercana a los $110 por kWh frente a las tarifas de inicio del periodo.
