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El arte de gobernar entre embustes y cortinas de humo

De las citas apócrifas a la austeridad social, la seguridad como espectáculo y la normatividad ambiental genuflexa a Trump

Por: Fredy Ernesto Tovar Montenegro

Clasificar y ordenar hacen parte de la lógica cientificista que encasilla al universo para interpretarlo. Por lo anterior podríamos afirmar que el mundo se divide en los que hemos leído la obra máxima del manco de Lepanto y los que no.

Me causó pena ajena que A.D.L.E. con su actitud característica de quien fuera un estudiante mediocre, con pobre vuelo intelectual y evidente integrante del grupo que no ha leído al escritor español, haya citado a Cervantes en su discurso del pasado 2 de octubre en la entrega de 3,2 Kilómetros de la vía Varsovia – El Delirio, en el departamento de Sucre.

Su intento de filosofar con Cervantes y la novela que seguramente no ha leído, le generan cercanías cantinflescas como cuando citó al filósofo Diomedes Díaz y el sueño eterno; ¡Hágame el favor! Se imaginan estas citas en la ONU… nada distante de la economía naranja y los siete enanitos de Duque.

Pero esta vez su cita se distancia de anteriores alusiones de Miguel de Cervantes, ya que la frase: “el que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho” evidentemente está consignada en El Quijote, sin embargo, en épocas de campaña y en su ejercicio presidencial, parcelas políticas cercanas y seguidores suyos (pares  en su nivel intelectual y en su formación política) de manera persistente, recurrieron a la obra en mención citando la frase: “Los perros ladran, Sancho… señal de que cabalgamos”, usándola como mampara frente a las críticas recibidas desde distintos sectores de la política nacional, especialmente desde la oposición.

Hay que aclarar un dato de fina cultura literaria y es que a diferencia de la cita sobre “Leer y andar mucho”, la cual hace parte integral de la novela, la expresión “los perros que ladran…”, no aparece en ninguna parte de Don Quijote de la Mancha. Se trata de una falacia más, de una atribución apócrifa muy común en el grupo político y en el estilo de gobierno del presidente ilegitimo.

A propósito de los embustes estratégicos de gobierno, cuando éste habla de austeridad, evidentemente es austeridad, pero con los pobres, pues en los datos actuales del presupuesto de A.D.L.E. para el 2027, vemos que los gastos de funcionamiento aumentarán en 26.7 billones de pesos, la deuda subirá de 100 a 155 billones, pero la inversión pública se reducirá en 2.5 billones de pesos.

Con referencia al gobierno Petro, la inversión en inclusión social cae en 1,93 billones de pesos; 269.000 millones menos en educación; 206.000 millones menos en agricultura; bajan los subsidios para la energía en pleno fenómeno del niño y decaen los subsidios para políticas sociales; retrocede la reforma agraria y la entrega de tierras a pequeños productores. No hay tal austeridad, pues baja la inversión social y aumenta el gasto de funcionamiento.

En la farsa de La Seguridad como show, el cambio es más comunicativo que fáctico. Prueba de ello vemos con datos de Fiscalía y PONAL, que ADLE entre el 7 de agosto y el 1 de septiembre anunció 13.580 capturas, en comparación con el gobierno anterior, que en julio de este año logró 17.425 capturas.

Lo que presenta el Tigrillo como éxito, se ubica en el quinto puesto de cifras más bajas en 16 años, insisto, datos oficiales del gobierno actual.

Lo novedoso es visibilizar al presidente patrullero AbelRambo (como le dice el imitador Camilo Cifuentes), en escenas recurrentes de operativos, con bolsas de muertos y protagonizando extradiciones en videoclips, que no superan las cifras del gobierno anterior en capturas, incautaciones, bajas, extradiciones, y menos reducen el crimen. Pero efectivamente generan impacto mediático y de precepción, al lado de lo que también es claro, el regreso de los falsos positivos.

La tal visita de cooperación del secretario de Estado de USA Marcos Rubio, fue un acto de genuflexión ante Trump, con la firma del acuerdo que entrega los minerales críticos y estratégicos de Colombia al imperio en decadencia. La política en esta materia nos condena a continuar como país exportador de commodities sin valor agregado y con precios paupérrimos.

En este corto tiempo hemos sido testigos de la flexibilización de las normas ambientales para dar luz verde a la explotación extranjera de los minerales estratégicos. En paralelo el planteamiento de cooperación consiste en militarizar zonas de potencial minero, para acompañar la explotación de los recursos. 

Es que con la eliminación de lineamientos ambientales se abre la puerta de mecanismos depredadores como el fracking, la exclusión de las APPA (áreas de protección para la producción de alimentos), supresión de distritos mineros diseñados en el gobierno anterior para garantizar el desarrollo sostenible en los territorios, eliminación de la reserva de 1499 Ha. en Santurban para favorecer la explotación minera. En este gobierno el tema ambiental ya es crítico.

Podríamos continuar la lista de estrategias engañosas, pero el espacio de la columna solo me permite preguntarnos ¿a quien le generaran réditos las políticas de este gobierno; y quien terminará pagando los platos rotos?

Solo sé que la historia ha demostrado que los derechos y las trasformaciones sociales estructurales se luchan en la calle; y el pueblito ya tiene mucha experiencia en ello… como decimos los de abajo: “de andar a pie, de aguantar hambre, de estar sin plata y de luchar en la calle, de eso yo se bastante”.