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“Le ofrecieron un trabajo y cuando se dio cuenta ya estaba en el frente de la guerra”

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“Dora, nos van a movilizar… oren por mí”. Ese fue el mensaje que Luis Enrique Reynoso le envió recientemente a su hermana desde Rusia. El joven, de 22 años y oriundo del Huila, habría llegado a ese país tras aceptar una oferta de trabajo que, según su familia, resultó ser un engaño que lo llevó directamente a una zona de combate.

Su hermana, Blanca Dorani Reynoso Rodríguez, relató en conversación con LaÚltima.com.co que el joven se encontraba en España cuando un conocido le habló de un supuesto empleo relacionado con labores de soldadura. La propuesta consistía en viajar a Rusia para trabajar como ayudante en mantenimiento. “Le dijeron que no se preocupara, que era un trabajo civil y que no tenía nada que ver con lo militar”, aseguró.

De acuerdo con el relato de la familia, el ofrecimiento llegó a través de una persona cercana a ellos desde hace años. “Un muchacho muy conocido de nosotros fue el que le dijo que había un trabajo bueno y que él podía ir como ayudante de soldadura”, contó Reynoso Rodríguez. El joven confió en la propuesta y decidió aceptar el viaje.

Luis Enrique llegó a Rusia el primero de diciembre. Según su hermana, todo ocurrió con rapidez y la familia apenas alcanzó a enterarse de que había salido del país para asumir el supuesto trabajo. Dos días después, según el relato que el joven logró contarles, fue trasladado junto con otros colombianos en un camión durante un largo recorrido.

“Él nos dijo que los metieron en un camión y que duraron viajando mucho tiempo, casi dos días. Cuando se dieron cuenta ya estaban al frente de la guerra”, relató su hermana. En ese grupo viajaban varios colombianos que, según ella, también habrían llegado con la expectativa de realizar trabajos civiles.

En otros testimonios conocidos de colombianos que han viajado a Rusia en circunstancias similares, varios han señalado que les ofrecieron salarios cercanos a 2.500 dólares mensuales por trabajos de apoyo o mantenimiento. Sin embargo, en el caso de Luis Enrique Reynoso, su familia asegura que en casi cuatro meses en ese país no ha recibido ningún pago.

La situación cambió de forma abrupta pocos días después de su llegada. El 6 de diciembre el grupo en el que se encontraba fue atacado con drones y explosiones. Según el testimonio de la familia, el joven resultó gravemente herido durante ese episodio. “A él le cayó mucha metralla por todo el cuerpo, quedó sordo de un oído y con problemas internos porque la bilis se le regó”, afirmó su hermana.

En ese mismo ataque, de acuerdo con la versión que el joven transmitió a su familia, murieron las otras nueve personas que estaban con él. “De los nueve que iban con él, todos murieron. Él fue el único que sobrevivió”, sostuvo.

Tras las heridas fue trasladado a un hospital, pero posteriormente habría sido devuelto a instalaciones militares. Según su familia, el joven no tenía ninguna preparación para participar en un conflicto armado. “Él nunca ha prestado servicio militar. Aquí en Colombia ni siquiera pudo hacerlo por el problema de autismo que tiene”, explicó su hermana.

La familia asegura que incluso presenta limitaciones físicas que le dificultan la movilidad. “Tiene problemas en los huesos que no le permiten tener mucha movilidad”, añadió Reynoso Rodríguez.

Otro de los aspectos que preocupa a sus familiares es el contrato que, según dicen, firmó cuando llegó a Rusia. De acuerdo con su hermana, el documento estaba escrito completamente en ruso. “Mi hermano ni siquiera sabe qué fue lo que firmó porque el contrato estaba en ruso y él pensaba que era para trabajar en soldadura”, afirmó.

La mujer también sostiene que existen audios en los que una de las personas que coordinaba el viaje intenta tranquilizar a los colombianos que estaban siendo reclutados. En uno de esos mensajes, según relató, se escucha a un hombre decir que no participarían en la guerra. “Le dicen que no se preocupe, que él no va a morir, que no viene a pelear y que solamente va a estar en mantenimiento de motos y carros”, señaló.

Ante la situación, sus familiares han acudido a distintas entidades del Estado colombiano en busca de ayuda. “Nosotros hemos solicitado apoyo a la Cancillería y al consulado porque lo que queremos es que mi hermano pueda regresar”, explicó Reynoso Rodríguez.

La familia también analiza acudir a acciones judiciales para exigir una intervención más directa de las autoridades colombianas. “Estoy preparando una tutela porque queremos que se revise qué fue lo que realmente firmó mi hermano allá”, indicó.

Mientras tanto, el contacto con el joven se mantiene de forma esporádica a través de mensajes. El último que envió llegó horas antes de que fuera movilizado nuevamente hacia zona de combate.

“Me escribió que lo iban a movilizar y que oráramos por él. Me dijo que nos quiere mucho”, relató su hermana. La familia espera nuevas noticias mientras insiste en que su caso sea atendido por las autoridades colombianas y que el joven pueda regresar al país.

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