Por: Luis Ernesto Salas Montealegre
Opinión
En un panorama político donde las promesas suelen ser grandes y los resultados, pequeños, la propuesta legislativa “Las 9 del 9” del candidato Hernán Andrade por el partido conservador Senado, irrumpe con una narrativa distinta: la de la gestión. No se trata de un manifiesto ideológico, sino de un manual técnico para reparar lo que día a día les cuesta dinero, tiempo y paz a los colombianos: desde el recibo del agua hasta la eterna fila para una cita médica.
¿En qué consiste realmente este plan? Lejos de ser una lista dispersa de buenas intenciones, se estructura en pilares fundamentales que buscan atacar problemas estructurales con soluciones operativas.
Un Estado que funciona, no que grita
El primer eje es una reconceptualización de la autoridad. “La autoridad no se impone a gritos, se construye con resultados”, Su premisa central es
contundente: “La autoridad no se impone a gritos, se construye con resultados”. Esto se traduce en una transformación institucional basada en la eficiencia predecible y la transparencia radical. El planteamiento es claro: la seguridad no se logra con retórica de “mano dura”, sino mediante la confianza que se gana cuando el Estado cumple de manera sistemática—desde la recolección de basura hasta la impartición de justicia—sin fallar. Es el tránsito deliberado de un “Estado-Tortuga”, lento y reactivo, a un “Estado de fibra óptica”, ágil, conectado y enfocado en
soluciones.
Economía desahogada: Agua, crédito y movilidad sin castigo
Aquí el plan pone el dedo en las llagas económicas más sensibles. Propone
una reforma profunda a las tasas de uso de agua, buscando convertirla en una palanca para el desarrollo campesino y no en un “impuesto invisible” que ahoga la productividad.
Paralelamente, declara la guerra al sistema de crédito informal (“gota a gota”) proponiendo mecanismos formales accesibles, bajo la premisa de que “pedir prestado no debería ser un deporte de alto riesgo”.
Incluye también una revisión a costos como el de la tecnomecánica, para que sean un servicio justo y no una multa encubierta.
La IA como servicio público, no como eslogan
Este es, sin duda, el punto más transformador del plan. Andrade no propone
simplemente “digitalizar trámites”, sino algo más ambicioso: elevar la Inteligencia Artificial al rango de infraestructura pública esencial. Imagínelo: no como una
página web con más formularios, sino como el sistema nervioso central de un Estado rediseñado.
Desarrollo con raíces: Regiones, jóvenes y salud sostenible
El cuarto pilar reconoce que Colombia no es un país uniforme. Plantea un modelo de turismo diferenciado por regiones, con legislación e infraestructura “a la
medida” para el Caribe, los Andes, el Pacífico o la Orinoquia.
Entendiendo que Colombia es diversa, Andrade defiende la legislación
diferenciada. Propone que el Turismo sea el gran motor económico regional,
aprovechando la biodiversidad con políticas claras de promoción y seguridad,
mientras se asegura que los recursos nacionales lleguen directamente a los municipios para obras de alto impacto.
Al mismo tiempo, eleva el deporte a política de Estado de prevención social, como una herramienta probada para generar disciplina, oportunidades y cohesión en los jóvenes.
Finalmente, aborda la crisis de la salud con un plan de transición financiera para
hospitales, buscando garantizar su sostenibilidad y evitar el colapso en la prestación del servicio.
El veredicto: En un ecosistema político saturado de grandilocuencia, “Las 9 del 9” se atreve a proponer algo que parece casi revolucionario por su sencillez: orden, método y resultados.
