Económicas
La temporada de altas temperaturas y las dificultades para sostener la alimentación y el agua del ganado ya dejan una afectación extendida en el departamento. Un consolidado de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, con cifras recogidas entre el 1 de junio y el 25 de agosto de 2026, registra 365 animales muertos, 1.037 desplazados y 243.055 hectáreas afectadas en el Huila.
Los datos hacen parte del balance nacional presentado por el gremio ganadero, que calculó pérdidas por $75.327 millones en 19 departamentos como consecuencia de fenómenos climáticos e incendios durante los últimos 86 días. El reporte evidencia que el impacto no se concentra únicamente en las zonas donde se han presentado emergencias visibles, sino también en áreas rurales donde la disminución de agua y alimento obliga a movilizar el ganado.
En el caso del Huila, la afectación se extiende por 35 municipios. El listado incluye Acevedo, Agrado, Altamira, Elías, Garzón, Gigante, Guadalupe, Isnos, La Argentina, La Plata, Nátaga, Oporapa, Paicol, Palestina, Pital, Pitalito, Saladoblanco, San Agustín, Suaza, Tarqui, Tesalia, Timaná, Aipe, Algeciras, Baraya, Campoalegre, Colombia, Hobo, Íquira, Neiva, Palermo, Rivera, Santa María, Tello, Teruel, Villavieja y Yaguará.
La cifra de animales desplazados refleja una de las principales consecuencias para los productores. Cuando las condiciones de los potreros dejan de garantizar agua y alimento suficientes, el traslado del ganado se convierte en una alternativa para evitar mayores pérdidas, aunque representa gastos adicionales y altera la dinámica habitual de las fincas.
El impacto sobre las 243.055 hectáreas también muestra la dimensión territorial del problema. No se trata solamente de animales afectados, sino de terrenos utilizados para actividades ganaderas que han sufrido las consecuencias de las condiciones climáticas registradas durante el periodo analizado.
A escala nacional, Fedegán estimó que el fenómeno de El Niño ha generado pérdidas por $70.833 millones. De ese monto, $41.518 millones corresponden al valor de los bovinos muertos, $17.537 millones a la producción que dejó de obtenerse en carne, leche y derivados, y $11.778 millones a los costos asociados al desplazamiento de animales.
Los incendios forestales representan otro frente dentro del balance. El gremio calculó pérdidas por $4.494 millones, relacionadas con animales muertos, producción que dejó de generarse y costos adicionales para atender o trasladar animales en las zonas afectadas.
El panorama nacional está encabezado por departamentos con impactos de mayor magnitud. Magdalena registra 3.968 bovinos muertos, 252.000 hectáreas afectadas y 46.312 animales desplazados. En Sucre se reportan 3.101 bovinos muertos, 324.188 hectáreas afectadas y 56.735 animales desplazados, mientras La Guajira registra 3.042 animales muertos y 500.875 hectáreas afectadas.
Para el sector ganadero huilense, las cifras dejan expuesta la presión que las condiciones climáticas ejercen sobre la producción rural. La muerte de animales implica una pérdida directa para los productores, mientras el desplazamiento supone buscar nuevos lugares con disponibilidad de agua, pastos y condiciones suficientes para mantener el hato.
Fedegán señaló que la situación se presenta en 19 departamentos, equivalentes al 60 % del territorio nacional, y pidió al Gobierno implementar medidas de gestión del riesgo y prevención frente a los efectos de El Niño. La organización sostiene que la respuesta debe contemplar tanto la protección de los animales como la continuidad de la producción de alimentos.
Mientras el balance nacional incorpora diferentes tipos de afectaciones, el registro del Huila permite dimensionar el impacto en el territorio: más de mil animales han tenido que ser desplazados, 365 han muerto y cerca de un cuarto de millón de hectáreas aparecen reportadas como afectadas. Son cifras que ponen nuevamente a la actividad ganadera frente a uno de sus principales riesgos durante las temporadas de condiciones climáticas extremas.
