Por : Jorge García Quiroga
Hay cifras del presupuesto nacional que parecen lejanas, pero que terminan teniendo efectos muy concretos en la vida de los ciudadanos. Una carretera que no se construye, un proyecto de vivienda que se aplaza, menos apoyo para el campo o una obra de infraestructura que debe esperar también pueden estar relacionados con las decisiones que se toman en Bogotá.
Por eso merece atención lo que está planteado inicialmente para el Huila en el Presupuesto General de la Nación de 2027.
De acuerdo con el Libro de Regionalización Inicial publicado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Huila tendría alrededor de $1,42 billones de inversión regionalizada para 2027. La cifra es inferior a los aproximadamente $1,65 billones contemplados para el departamento en la regionalización inicial de 2026. La diferencia es cercana a $236.600 millones, equivalente a una disminución aproximada del 14,3 %.
Hay una precisión fundamental: esto no significa que el Huila ya haya perdido $236.600 millones. Se trata de una propuesta de regionalización inicial e indicativa. El proyecto de presupuesto todavía debe continuar su discusión y aprobación en el Congreso y las cifras pueden modificarse.
Tampoco sería correcto afirmar que esos $1,42 billones representan todos los recursos que recibirá el Huila durante 2027. La regionalización corresponde a la inversión del Presupuesto General de la Nación y no incluye necesariamente todas las fuentes de financiación que pueden llegar al territorio, como recursos propios, regalías u otras transferencias.
Sin embargo, la cifra sí merece una explicación, especialmente cuando algunos sectores presentan variaciones importantes. En la propuesta inicial, la inversión regionalizada para Vivienda, Ciudad y Territorio tendría una reducción cercana al 95 %; Agricultura y Desarrollo Rural, alrededor del 51,7 %, y Minas y Energía, aproximadamente el 49,6 %. Son datos que deben analizarse con cuidado, porque una variación porcentual no siempre significa que desaparezca un programa, pero sí puede indicar cambios importantes en la programación de proyectos y recursos.
También hay que entender por qué el Gobierno Nacional plantea ajustes. Colombia enfrenta una situación fiscal compleja. El Presupuesto General de la Nación para 2027 fue presentado por $634,9 billones y una parte importante de esos recursos corresponde al funcionamiento del Estado y al servicio de la deuda. El Banco de la República ha señalado que el déficit fiscal y el nivel de endeudamiento representan desafíos que requieren medidas de ajuste.
La discusión, entonces, no debería plantearse entre quienes quieren gastar y quienes quieren ahorrar. Un Estado responsable debe cuidar las finanzas públicas y evitar gastos innecesarios. Pero también debe garantizar que el ajuste no termine afectando de manera desproporcionada a regiones que todavía tienen grandes necesidades.
Para el Huila, la respuesta debe ser técnica y no solamente política. Gobernación, alcaldes, congresistas, gremios y organizaciones sociales tienen la oportunidad de revisar las cifras, identificar los sectores más afectados y sustentar ante el Gobierno Nacional cuáles proyectos tienen mayor impacto para el departamento.
El Huila no necesita alarmas, pero tampoco silencio. Necesita información clara, gestión y argumentos.
El presupuesto todavía está en discusión. Por eso este no es el momento de afirmar que el departamento ya perdió determinados recursos, sino de revisar qué está planteado, entender por qué y participar activamente en la discusión.
Al final, detrás de cada cifra presupuestal hay necesidades concretas de los huilenses. Y precisamente por eso vale la pena mirar el presupuesto nacional no solamente desde Bogotá, sino también desde los territorios.
