Por: Faiver Eduardo Hoyis Pérez
En el periodismo deportivo, aprendí que hay partidos que se ganan en el escritorio. La carrera por la Gobernación del Huila acaba de recibir uno de esos fallos desde la Casa de Nariño, y el gran beneficiado ni siquiera estaba jugando.
En días pasados, el presidente De la Espriella sacó a Rodrigo Lara Restrepo del Ministerio del Interior tras el hundimiento del Presupuesto 2027. Nada indica que pensara en el Huila, pero aquí la noticia se lee distinto. De acuerdo con la Ley 2200 de 2022, no puede aspirar a la Gobernación quien tenga un hermano que haya ejercido autoridad en el departamento durante los doce meses previos a la elección.
En ese sentido, el plazo arranca el próximo 31 de octubre y Lara Restrepo salió diez días antes, sin querer dejó habilitado a su hermano, Rodrigo Lara Sánchez. Eso sí, el VAR estará alerta, dado que si el exministro acepta otro cargo con autoridad antes de los comicios, habrá una nueva revisión.
Sin ese obstáculo, Lara Sánchez continúa encabezando las primeras mediciones por la carrera a la Gobernación del Huila, después de haber sido segundo en 2023 con más de 160 mil votos. En aquellas elecciones ganó en Neiva y Palermo, y perdió en los otros 35 municipios, dejando en evidencia que es un goleador de local que aún debe aprender a marcar de visitante.
Por su parte, Sergio Trujillo continúa creciendo. El diputado, expresidente de la Asamblea, juega en uno de los equipos con mejor nómina como el liberalismo, que en cabeza del actual gobernador, Rodrigo Villalba Mosquera, ganó en esos 35 municipios restantes en las pasadas elecciones, y en marzo sumó más de 115 mil votos para la Cámara. Además, Trujillo fue ponente de las ordenanzas que eximen de impuestos a los campesinos que formalizan sus predios rurales.
En Cambio Radical hay dos delanteros para un solo puesto. Por un lado, Víctor Andrés Tovar ya recorre el Huila como precandidato. Le reconozco la constancia y el trabajo, pero la tribuna tiene memoria. En 2022, Tovar ganó su curul con más de 42 mil votos; reuniendo apoyos de diferentes sectores políticos que hoy no lo acompañan.
Sin embargo, el 28 de abril de 2023, el Consejo de Estado revisó la jugada y le sacó la “tarjeta roja”, anulando su elección porque su madre era alcaldesa de Tarqui en el año previo a los comicios, y de nada valió la licencia que ella pidió. El reclamo escaló hasta la Corte Constitucional, que confirmó la “expulsión”. Por ende, quien ya vio la roja por una inhabilidad le debe al Huila la garantía de que esta vez llega habilitado y seguramente sus mentiras le pasarán factura.
El otro delantero es Carlos Julio González Villa, el único de la lista que ya levantó la copa al ser gobernador entre 2016 y 2019. Tiene peso propio, pero sigue en la banca sin salir a calentar. Lo más probable es que su partido escogerá entre experiencia y renovación, posiblemente a través de una encuesta.
¿Alguien más ha dicho que juega por la Gobernación? Nadie. Jaime Felipe Lozada calienta con la camiseta de Defensores de la Patria y le apuesta al respaldo del presidente, incluso se viene moviendo fuertemente a nivel nacional. No obstante, siendo sincero, es un endoso que en el Huila nunca se ha dado de manera automática.
Al final, más allá de nombres y camisetas, esta carrera me deja una incógnita y es que hasta ahora se ha hablado más de parientes, fallos y avales que de propuestas. Queda un año de partido, tiempo suficiente para que los aspirantes nos expliquen cómo enfrentarán la inseguridad, cómo mejorarán las vías y qué harán por el campo. ¡El Huila necesita seguir creciendo!
