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Una condena por violencia intrafamiliar frustró el camino a la libertad de Fidel Borrero

Judicial

Fidel Borrero Solano, vinculado al caso por la desaparición de Kelly Johanna Plazas Maná, recibió una condena de seis años de prisión por el delito de violencia intrafamiliar agravada. La decisión fue adoptada por el Juzgado Noveno Penal Municipal con Funciones de Conocimiento de Neiva, tras evaluar la denuncia presentada por su expareja, quien detalló episodios de maltrato durante la relación y hostigamiento posterior a la separación.

El fallo judicial estableció que existían pruebas suficientes para determinar la responsabilidad de Borrero Solano, incluyendo testimonios de la víctima, registros de comunicaciones y antecedentes documentados de violencia. La pena impuesta no contempla beneficios como suspensión condicional de la ejecución ni prisión domiciliaria, por lo que deberá permanecer en un establecimiento carcelario hasta cumplir los 72 meses de condena.

Esta condena se conoció mientras Borrero Solano había obtenido una boleta de libertad por vencimiento de términos en el proceso relacionado con la desaparición de Plazas Maná. Las autoridades aclararon que la sentencia por violencia intrafamiliar impide que pueda hacer efectiva esa libertad, asegurando que permanezca recluido para iniciar el cumplimiento inmediato de la condena impuesta por el juzgado.

Francisco Bernate, abogado de la familia de Plazas Maná, señaló que la condena confirma la existencia de una violencia sostenida a lo largo de los años y que el fallo establece responsabilidades claras sobre las acciones de Borrero Solano. Indicó que la decisión garantiza la privación de libertad efectiva del condenado y mantiene vigentes los procedimientos relacionados con la investigación de la desaparición. “La condena reconoce el daño causado y asegura que la persona imputada cumpla la pena sin acceso a beneficios, mientras el proceso por la desaparición sigue en curso. Nuestra obligación es acompañar a la familia y velar por que se cumpla lo establecido por el juzgado”, manifestó Bernate.

Valentina, hija de Kelly Johanna Plazas Maná, expresó que la condena representa un paso concreto en la protección frente a la violencia que su madre sufrió, pero señaló que la familia sigue esperando respuestas sobre la desaparición. “Es un alivio saber que quien causó daño durante años permanecerá en prisión, pero el dolor por la ausencia de mi mamá continúa. Queremos justicia completa y que se avance en el proceso que sigue abierto. Los años de espera han sido muy difíciles para todos nosotros”, dijo.

La joven añadió que la desaparición de su madre obligó a la familia a asumir responsabilidades inesperadas y a vivir con incertidumbre constante. Explicó que la vida cotidiana se ha visto alterada por la ausencia y que cada paso del proceso judicial tiene un impacto directo en ellos. “Hemos tenido que aprender a ser fuertes mientras seguimos esperando que las autoridades hagan todo lo posible para esclarecer lo ocurrido. Cada audiencia, cada decisión judicial es importante para nosotros y estamos atentos a lo que suceda”, afirmó.

Bernate también destacó que la condena sirve para que la justicia actúe frente a los casos de violencia intrafamiliar, incluso cuando existen otros procesos en curso. Señaló que el cumplimiento inmediato de la pena por violencia intrafamiliar impide que el imputado pueda gozar de la libertad obtenida por vencimiento de términos en otro proceso y reafirma la obligación de proteger a las víctimas.

Valentina hizo un llamado a la comunidad y a las autoridades para que continúen trabajando en la búsqueda de información que pueda ayudar a esclarecer la desaparición de su madre. “Cualquier dato puede ser clave. Esperamos que nadie guarde silencio y que se siga avanzando con el compromiso de encontrar respuestas”, dijo, enfatizando la importancia de mantener activa la investigación.