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El valor que pagan miles de hogares por los servicios de acueducto y alcantarillado entrará en una nueva etapa. Neiva, Pitalito, Garzón, La Plata, Campoalegre y Palermo deberán ajustar la forma en que calculan estas tarifas, aunque el cambio no significa que todos los usuarios vayan a enfrentar el mismo incremento en sus facturas.
La modificación responde a la Resolución CRA 1032 de 2026, que reemplazó la metodología tarifaria que durante los últimos años aplicaron los grandes prestadores. La nueva norma establece las reglas para determinar los costos de prestar los servicios de acueducto y alcantarillado y la manera en que estos terminan reflejándose en los cobros a los usuarios.
El punto que genera mayor interés es el valor final de las facturas. Por ahora, no existe un porcentaje único de aumento para los seis municipios. Cada empresa tendrá que hacer sus propios cálculos, teniendo en cuenta sus costos de operación y mantenimiento, las inversiones que deba realizar, las condiciones del territorio y otros factores relacionados con la prestación de los servicios.
La nueva metodología mantiene los dos componentes principales de la tarifa. El primero es el cargo fijo, relacionado con los costos administrativos y de gestión del servicio. El segundo corresponde al cobro por consumo, que depende de los metros cúbicos utilizados por cada usuario y contempla costos asociados con la operación, el mantenimiento y las inversiones.
La regulación también incorpora factores ambientales y territoriales. La disponibilidad y conservación de las fuentes hídricas, la variabilidad climática y las condiciones particulares de cada territorio hacen parte de los elementos que deberán considerar los prestadores. A esto se suman metas relacionadas con la reducción de pérdidas de agua, la calidad y continuidad del servicio, la cobertura y la eficiencia en el uso de los recursos.
Mauricio Gómez, asesor tarifario de Las Ceibas, explicó durante una jornada de socialización en Neiva que un cambio de metodología tarifaria es un proceso que no ocurre con frecuencia y que normalmente se presenta en períodos cercanos a los 10 años. Por esa razón, señaló que resulta importante que los usuarios entiendan cómo se construye el valor que aparece en sus facturas.
Gómez explicó que durante la jornada se abordó cómo se diseñan las tarifas de acueducto y alcantarillado, cuáles son sus componentes y para qué se destinan los recursos recaudados. La aplicación de la nueva metodología estará a cargo de cada empresa y, en el caso de Las Ceibas, la Junta Directiva deberá aprobar su aplicación.
En Pitalito, EMPITALITO deberá acogerse a las nuevas reglas. La empresa registra aproximadamente 22.900 suscriptores en el casco urbano, una cifra que supera ampliamente el límite de 5.000 suscriptores urbanos establecido para los grandes prestadores.
La empresa adelanta la estructuración de la nueva metodología para establecer los valores correspondientes al cargo fijo y al consumo, además de los componentes relacionados con operación, inversiones, impuestos, contribuciones y tasas. Solo después de completar estos cálculos será posible establecer cómo se reflejará el cambio en las facturas de los usuarios.
Un aspecto que debe quedar claro es que la nueva regulación no modifica las tarifas del servicio de aseo. La Resolución CRA 1032 de 2026 regula específicamente la metodología tarifaria de acueducto y alcantarillado, por lo que el servicio de aseo continúa bajo una regulación independiente.
Así, los seis municipios deberán avanzar en la aplicación de una metodología que cambia la forma de calcular los costos de estos servicios públicos. El efecto concreto sobre los recibos dependerá de los estudios que realice cada prestador y de la estructura tarifaria que finalmente adopte bajo las nuevas reglas.
