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La deuda de las EPS con las ESE del Huila supera los 800 mil millones de pesos, poniendo en riesgo la estabilidad financiera y la calidad de la atención en los hospitales públicos. El secretario de Salud departamental, Sergio Zúñiga, advirtió sobre la concentración de poder de algunas EPS y la falta de pago, especialmente en hospitales clave como los de Neiva, Garzón y Pitalito, y pidió intervención del Gobierno Nacional para resolver la situación.
En una reciente audiencia pública realizada en la Asamblea Departamental del Huila, el secretario de Salud departamental, Sergio Zúñiga, abordó la preocupante situación financiera que enfrentan las Empresas Sociales del Estado, ESE, en el departamento debido a la alta cartera vencida de las EPS, detalló que las deudas con los hospitales públicos ascienden a más de 800 mil millones de pesos, un monto que compromete tanto la estabilidad financiera de las ESE como la calidad de la atención a los usuarios.
El secretario enfatizó que esta situación pone en riesgo no solo la sostenibilidad de los hospitales, sino también el mejoramiento de los servicios. “El llamado es para que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Salud y la Supersalud, intervenga y proporcione respuestas claras sobre qué sucederá con esta deuda, que es crucial para que los hospitales puedan reinvertir en infraestructura y mejorar la atención”, afirmó.
Una de las principales preocupaciones es la concentración de poder que ejercen algunas EPS sobre la población del departamento. Según datos presentados por el funcionario, de los más de 1.2 millones de afiliados en el Huila, cerca de 910,000 pertenecen a solo dos EPS: la Nueva EPS y Sanitas. Esta concentración de afiliados genera un desequilibrio en la contratación con los hospitales y favorece a estas empresas en términos de negociación, lo que afecta a los hospitales públicos en la contratación y el pago por afiliado.
“Cuando dos EPS concentran casi el 80% de la población, esto conlleva a una posición dominante y, muchas veces, no se logra una contratación justa con los hospitales”, explicó Zúñiga, subrayando que esto provoca una distorsión en el pago por los servicios prestados, especialmente en los hospitales más pequeños, como los de los municipios.
Uno de los aspectos más críticos de la situación es la deuda de más de 450 mil millones de pesos que está vencida por más de 360 días, lo que según el análisis contable, implica que esa deuda es irreconocible. “Toda cartera superior a 360 días es una cartera que no se puede cobrar”, destacó el secretario, quien añadió que esta situación refleja que, aunque las EPS registran estos pagos en sus libros contables, en la práctica no han reconocido las deudas con los hospitales.
Zúñiga también mencionó un caso particular que evidenció la gravedad de la situación. “Hace unos dos meses, el delegado de la Nueva EPS reconoció una deuda de 55 mil millones de pesos, pero dijo que no podían pagarla porque no existía el dinero. Lo que sabemos es que ese dinero sí llegó a las directivas de la EPS, pero no se sabe a dónde fue a parar”, indicó el secretario. Este tipo de situaciones, según él, no pueden ser ignoradas, y es necesario realizar una investigación para esclarecer el destino de estos recursos.
La falta de pago de la cartera afecta de manera directa a los hospitales públicos, que no pueden ampliar sus servicios ni contratar más personal o especialistas debido a la falta de recursos. Zúñiga subrayó que hospitales como los de Neiva, Garzón, Pitalito y La Plata, que son los que enfrentan las mayores deudas, se ven limitados en su capacidad de prestar atención adecuada a la población.
“Si los recursos estuvieran disponibles, los hospitales podrían invertir en infraestructura y aumentar su capacidad instalada, lo que beneficiaría directamente al usuario. Sin embargo, la falta de pago impide ese crecimiento”, afirmó el funcionario.
