Por: Jorge García Quiroga
El fenómeno de El Niño es uno de los eventos climáticos que más puede afectar a Colombia. Sus consecuencias no son iguales en todas las regiones: en algunas zonas disminuyen las lluvias, en otras aumentan las temperaturas y en muchas se incrementa el riesgo de incendios forestales y escasez de agua. Para el departamento del Huila, este fenómeno representa una situación preocupante, especialmente durante los últimos meses de 2026 y los primeros meses de 2027.
El fenómeno de El Niño se produce principalmente por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial. Este cambio modifica la circulación de la atmósfera y altera los patrones normales de lluvia y temperatura. Según el IDEAM, existe una alta probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y que sus efectos continúen durante el primer trimestre de 2027. Por esta razón, octubre, noviembre y diciembre serán meses importantes para observar sus consecuencias en diferentes partes del país.
En el Huila, uno de los principales problemas será la disminución de las lluvias y el aumento de las temperaturas. Esto puede afectar directamente las fuentes de agua que utilizan las comunidades para el consumo, la agricultura y otras actividades económicas. Municipios como Neiva, La Argentina, Nátaga, Santa María, Íquira, El Pital y El Agrado han sido señalados entre los territorios que deben fortalecer las medidas de prevención frente a un posible desabastecimiento de agua.
Esta situación también puede afectar al sector agrícola. El Huila es reconocido por productos como el café, el arroz, el cacao y diferentes frutas. Cuando hay menos lluvia y más calor, el suelo pierde humedad y los cultivos necesitan mayor cantidad de agua. Esto puede reducir la producción y aumentar los gastos de los agricultores. Además, actividades como la ganadería y la piscicultura pueden verse afectadas por la disminución de los recursos hídricos.
Otro problema importante son los incendios forestales. Cuando las temperaturas aumentan y la vegetación se seca, el fuego puede propagarse con mayor facilidad. Esto amenaza los bosques, los animales y las fuentes de agua. En el Huila ya se han presentado incendios de cobertura vegetal en diferentes municipios, por lo que durante la temporada seca será fundamental evitar las quemas y reportar rápidamente cualquier incendio.
Los efectos de El Niño también se presentan en otras regiones de Colombia. En la Amazonía, las sequías y los incendios pueden deteriorar la selva y afectar su capacidad para regular el clima y conservar el agua. En el Caribe puede aumentar la presión sobre el abastecimiento de agua, mientras que en la Orinoquía las altas temperaturas y la falta de lluvia pueden afectar los ecosistemas y las actividades agropecuarias. En las regiones Andina y Pacífica también pueden presentarse cambios importantes en las temperaturas y las precipitaciones.
En mi opinión, El Niño no debe entenderse únicamente como una temporada de calor. Es un fenómeno que puede afectar el agua, los alimentos, los ecosistemas y la economía. Aunque los seres humanos no podemos evitar su aparición, sí podemos reducir sus consecuencias. Ahorrar agua, proteger los ríos y bosques, evitar las quemas y prepararnos con anticipación son acciones necesarias. Para el Huila, el reto será cuidar sus recursos naturales y actuar responsablemente para enfrentar los meses más difíciles de este fenómeno.
